No, esa gente no son terroristas (aunque seguramente los haya), ¡esta
gente tiene el apoyo logístico y son enviados para destruir a Europa,
sus leyes, su sentido!
Como tanta gente estos días lucho en mi interior entre las emociones que
brotan desde mi interior al mirar tristes imágenes de mujeres, niños,
ahogados, todos llamados por los medios como refugiados, y de todo lo
que puedo ver con mis propios ojos desde el mismo comienzo de la así
denominada “crisis de los refugiados”.
Queridos míos, ¡aquí no se trata de refugiados!
Precisamente por todo ello, fui el jueves delante del hotel Porin para
investigar de cerca, y sin la propaganda mediática, el perfil de las
personas que en estos momentos generan un caos monumental en toda
Europa. En cuanto llegué ante Porin oímos aullidos, gritos, alaridos.
Todos los acogidos en el hotel salieron a los balcones gritando:
“LIBERTAD”. En ese momento estando al lado de los medios de comunicación
pensé para mis adentros: “¿Qué es lo que les están haciendo allí
dentro, es que les pegan y torturan?” ¿De qué se trata? Instintivamente
acuso a la “inhumana” policía croata, porque no veo otra razón para esta
clase de salvajada, precisamente en el momento de recibir: ¡una cama,
agua, alimentos y el espacio para la higiene personal!
De verdad, pensé entonces “¡pobre gente!”. Pero… las imágenes de los
inmigrantes en los balcones del hotel, con las pancartas: HELP, UN,
ANGELA MERKEL, FREEDOM, etc., dieron la vuelta al mundo, y así los
croatas en un momento salieron como inhumanos y no solidarios en los
medios, porque, ya ves, ¡ellos gritan de que están cautivos!
Pero, algo más tarde conversando con un inmigrante ilegal me entero de que – ¡SE TRATA DE UNA BURDA MANIPULACIÓN!
Ellos están enseñados como actuar ante los medios
y cómo lanzar mensajes de “la extrema pobreza” al mundo. ¡Ellos con
exactitud saben qué es lo que funciona en los medios, y eso es algo
increíble!
¡Y ahora les cuento lo que vi!
Cuento nº 1
Después de presenciar el caos en los balcones del hotel Porin, y
mientras estaba indignada por dentro hacia la policía croata a la que
acusaba del terror sobre “pobres refugiados”, ellos empezaron a salir en
grupos del hotel, ¡totalmente libres! Paro a un inmigrante, más bien
joven, que sabe inglés y le pregunto: ¿Por qué han gritado hace unas
horas? ¿Qué les han hecho? Me contesta: “Nada, ¡no quisimos
registrarnos!” Le pregunté: ¿les han pegado o maltratado?, me responde:
“No, hemos comido, dormido, ellos no nos dejaron ir hacia Eslovenia
mientras no nos registremos, pero nosotros no deseamos registrarnos, por
eso gritamos: LIBERTAD, AYUDA”.
“No deseamos ser registrados, por eso gritamos ‘ayuda’”, nos dijeron los inmigrantes.
Yo estoy escuchando y ¡no creo lo que oigo! Este inmigrante ilegal,
igual que el resto, ¡no tienen papeles, visados, documentos, pasaportes!
Ellos no tienen nada consigo, y entonces en el país que los acoge,
mejor todavía de lo que acoge a sus propias “familias en exclusión
social”, gritan “LIBERTAD-AYUDA” y de tal forma con el fin de manipular
los sentimientos. Lo digo y lo testifico, ¡porque mis propios
sentimientos los manipularon en un solo momento! ¡Me quedé pasmada! Y no
entiendo qué es por lo que protestan.
Cuento nº2
Al salir del hotel en grupos, se colocan al lado de un árbol cercano, en
la sombra. Mi amiga y yo decidimos acercarnos. Nos acercamos y
observamos que en este grupo están una mujer con algunos niños y 10
hombres entre 25-35 años. Como somos mujeres, los hombres ya se nos
acercan. Nos presentamos como periodistas, y entonces ocurre algo
“milagroso”. Los hombres llaman a los niños para que vengan a su lado y
les hagamos algunas fotos. Empujaron a un niño hacia mi amiga para que
se haga una foto con ella. Nosotras en cambio precisamente no quisimos
hacer fotos a los niños, ¡no está bien! ¡Entonces caemos en la cuenta de
que se trata de gente organizada y preparada para los medios! Por
supuesto, vienen las cámaras de los medios croatas y eslovenos y todos
graban a los niños, porque los niños son muy importantes para los
periodistas, aunque es totalmente claro que los niños aquí están
utilizados. Pero bueno, continuamos.
Cuento nº3
Teniendo en cuenta que otra vez nos manipulan con los sentimientos de
compasión hacia unos niños hambrientos y sedientos, un amigo nuestro
saca 10 euros que ofrece a una niña. A eso todo el grupo de los
hombres contesta en voz fuerte: “¡No money, we have a lot of money!” (No
dinero, tenemos mucho dinero), y no permiten dar dinero a los niños.
Entones se me acerca un inmigrante ilegal y me dice que no tienen ni
hambre ni sed, mientras yo me preguntaba: ¿es que no eran refugiados?
¿Es que no tienen hambre y sed? A eso un inmigrante iraquí saca un
billete de 500 euros afirmando que no son pobres.
Les pregunto qué es lo que necesitan, agua, alimentos, cama, mejor dicho
les pregunté qué es lo que realmente deseaban? Todos a una voz
respondieron: ¡Eslovenia!
Les pregunté por qué no se quedan en Croacia, ellos contestan
“Eslovenia”. Les pregunto hacia dónde van, contestan: “Eslovenia”. Les
digo que les falta la documentación, y me contestan que ellos quieren
irse, ¡y que eso no importa! Estoy confusa, porque ya pensaba invitar
determinadas personas a hospedar a estos refugiados en Zagreb, y ahora
resulta, que ellos no desean esto, ellos se van, como si estuvieran
programados.
Cuento nº 4
Un inmigrante ilegal a la pregunta hacia dónde va ahora, me contesta:
“Voy a Finlandia”. Estoy confusa y le digo que en los papeles le consta
que tiene que dirigir hacia el lugar de la Feria de Zagreb, porque no
tiene papeles, y él me contesta: “yo voy a Finlandia”. Otro me dice que
va a Suecia, y ni uno ni otro disponen de pasaportes. Lo único que
tienen es “dinero” –
una montaña de dinero. Ahora, pensando que
siempre quise visitar Finlandia, entiendo que les tengo algo de envidia.
Se me pasa por la cabeza de que yo también podría ponerme un hijab, y
con ese grupo dirigirme hacia Finlandia. Sin papeles, por supuesto,
haciendo lo mismo que esta gente, ¡y entonces entendí qué caos es todo
esto y qué es lo que realmente está ocurriendo!
“Voy a Suecia”, me dice un inmigrante ilegal mostrando un documente en el que se le indica que debe ir hacia la Feria de Zagreb
Esta gente ni tiene hambre ni sed – ¡me lo dijeron ellos mismos! ¡Están
distribuidos por grupos! Cada grupo se compone de varias decenas de
hombres en la edad militar, y cada grupo tiene una o dos mujeres con
varios niños. ¡Cada grupo tiene a un lider que sabe exactamente hacia
dónde ir! ¡No les afectan las circunstancias, parecen programados,
tienen un fin! Sea ese fin Finlandia, Suecia, Alemania, no importa
porque están convencidos que ellos pueden pasar las fronteras y así
llegar hasta la Medan. ¡Lo mejor de todo ello es que lo consiguen!
También, tengo que decir que estos refugiados tienen muy buen aspecto.
Están vestidos muy bien, tienen buenos móviles que exhiben sin reparos, y
si alguien de ellos no lo tuviera, ¡su grupo procura que todos tengan
todo! Sorprende lo bien que están organizados y que ninguna frase suya
como gesto sea espontánea. Ellos cruzan frontera tras frontera (sin
papeles) y así a la luz del día tiran todo el sistema hacia abajo.
Después de un día entero que pasé con ellos, concluyo: No, esa gente no
son terroristas (aunque seguro que los haya entre ellos), esta gente
tiene una logística detrás y están enviados hacia Europa para destruirla
desde dentro; a sus leyes, su orden y sentido. Ellos no huyen de la
guerra, porque si lo hicieran, se quedarían en Croacia felices de haber
escapado de la guerra. ¿Ellos acusan a Croacia porque los tratan como
“esclavos” ya que los quieren registrar? Dándoles Croacia todo lo que
necesitan…
Esta gente está aquí, según mi parecer modesto, para resetear y destruir
el sistema, ¡y que lo hagan delante de las cámaras! Ellos están
enviados para hacer caos (no, no es necesario un ataque terrorista,
basta con anarquía), después del cual los que los enviaron pondrán
orden. ¡Eso es lo que está ocurriendo!
Fuente original:
http://www.dnevno.hr/vijesti/hrvatska/provela-sam-dan-s-izbjeglicama-evo-sto-vam-moram-reci-da-drugi-presucuju-831425