Me veo obligado a escribir este artículo por el aumento en
la frecuencia de atentados de falsa bandera que ha habido en los últimos
años. Me parece un tema muy importante que debe ser analizado, sobre
todo porque la inmensa mayoría de la gente, incluso entre la minoría
“despierta”, se rinde al instinto de manada y cae de la forma más
patética frente a las burdas campañas mediáticas que acompañan a
estos atentados.
Siento una gran aflicción cuando veo que gente supuestamente
consciente de la labor de propaganda que cumplen los medios de
comunicación, se cree sin embargo los panfletos con que nos bombardean
de forma unánime después de tener lugar estos eventos de evidente
patrocinio estatal, como puede ser el famoso “yihadista” de Toulouse en
2012, en su día el 11 de septiembre de 2001, luego el 11 de marzo de
2004 en Madrid, 7 de julio de 2005 en Londres, los atentados de Boston
en 2013, etc.
Comencemos con la definición de atentado de falsa bandera:
Las operaciones de bandera falsa son operaciones
encubiertas llevadas a cabo por gobiernos, corporaciones y otras
organizaciones, diseñadas para aparecer como si fueran llevadas a cabo
por otras entidades.
Desde el 11 de septiembre de 2001, en concordancia con la agenda
judía en oriente medio, los atentados de falsa bandera están casi
siempre protagonizados por supuestos yihadistas.
Esta Yihad que nos venden los medios de propaganda del NWO es un auténtico disparate.
Consiste bien en liarla parda en los países de oriente medio que no le
lamen las botas a los judíos (como acostumbra a hacer el IS-ISrael) o,
en Occidente, poniendo bombas en el transporte público para matar a
civiles de forma indiscriminada.
Pero
toda esta paranoia del terrorismo islamista internacional no comenzó en 2001. La
industria del cine y TV, con Hollywood (también conocido como
Judíowood) en primera línea, llevaba ya alrededor de 15 años sacando
películas y series donde los malos eran “terroristas musulmanes”. Con
este “pre-condicionamiento” te aseguras de que la población, siempre
impulsiva e irreflexiva, reaccione de acuerdo a tus objetivos políticos
cuando son expuestos al trauma o evento de bandera falsa.
Sus objetivos son siempre civiles, nunca políticos. Si de verdad quieren combatir contra las potencias de occidente, ¿por qué no atentan contra sus instituciones? ¿por qué no atacan a sus políticos y aristócratas? no. Mucho mejor limitarse a
aterrorizar a la gran masa, siempre con el patrocinio de los medios de comunicación del Estado. La pregunta aquí es, si el objetivo de estas organizaciones terroristas es aterrorizar a la población, ¿por qué los medios de propaganda estatales patrocinan todas sus acciones?
Cómo reconocer un atentado de Falsa Bandera
Es muy sencillo. Especialmente ahora, en la era de la información
(para bien y para mal), donde hasta el más pringao puede grabar lo que
está ocurriendo con su smartphone y subirlo a Jewtube al instante.
Vivimos en una época muy interesante.
El Régimen ya no
monopoliza toda la información que nos llega, tan sólo se limita a
controlar qué puede ser o no difundido de forma masiva. Que, desgraciadamente, es igual de efectivo.
1.- Los atentados de falsa bandera siempre van acompañados
de una colosal campaña mediática liderada por todos los medios de
propaganda del Régimen.
Como ya he explicado en anteriores artículos, la
función de los medios de comunicación
no es informar. Teniendo en cuenta que la información es poder, lo
último que podemos esperar de un medio de masas es que difunda
información veraz. Cumplen una mera
labor de propaganda, punto. Las
aparentes diferencias ideológicas que existen entre los diferentes medios de masas son
pura fachada,
todos rinden culto al Sistema.
Esta aparente “diversidad” se utiliza a
propósito para hacer llegar la propaganda a todos los estratos
ideológicos de la población.
Se trata de atraer a más gente, sin cambiar el fondo del mensaje.
El último atentado de falsa bandera, el de “Charlie Hebdo”,
ocupa todas las portadas de los Mass Mierda del NWO judío a nivel
internacional. Aquí tenemos a un Cohen alertándonos de la “amenaza yihadista” en el plató de la CNN. Medio judaico por excelencia.
A la hora de leer panfletos de este tipo,
uno no debe preguntarse si la información que publican es veraz o no. Es completamente irrelevante.
Lo que debemos preguntarnos es: ¿por qué quiere el Sistema difundir esta noticia? ¿qué ganan con ello?
Incluso medios supuestamente alternativos como RT (Russia Today)
colaboran con toda la propaganda yihadista sobre ISIS, Al-Qaeda, etc. No
existe ningún antagonismo real entre la Rusia judaizada de Putin y las
potencias judías de Occidente. Perro no come Perro.
Ahora hagámonos la pregunta correcta.
¿Por qué los medios de
comunicación del Régimen judío quieren hacernos creer que existe una
amenaza terrorista de corte yihadista? ¿por qué se empeñan en
enfrentarnos contra la población musulmana en Occidente?
DIVIDE ET IMPERA
La judíos han llevado la táctica del “divide y vencerás” a su máxima expresión.
Es decir, primero abren nuestras fronteras, inundan nuestros países de
moros. Dedican un alto porcentaje del PIB a mantener con paguitas y
ayudas a esta población extranjera. Silencian con la ley toda crítica a
este proceso genocida. Para luego
enfrentarnos contra ellos cuando les conviene. Este
mismo modus operandi lo podemos obervar en EEUU, donde andan
enfrentando últimamente de forma descarada a la población negra contra
la de origen europeo.
La farsa del terrorismo islamista internacional también se utiliza
para justificar las guerras judías en oriente medio. Así como para
desviar nuestra atención del verdadero enemigo.
Que todas las capitales europeas sean un negrizal sólo es el síntoma de una enfermedad.
Estos inmigrantes no redactan las leyes, no controlan los medios de
comunicación, no dirigen el cartel Bancario, las agencias de
inteligencia, ni las multinacionales. El verdadero enemigo es el judío.
Desviar nuestra lucha hacia cualquier otro colectivo es un craso error.
2.- Participación de todos los Organismos del Estado en la Campaña Mediática.
Todas las instituciones gubernamentales participan de forma unánime
en la Campaña Mediática que sigue a los atentados de falsa bandera.
Títeres de la judería organizada que no representan al pueblo, se reúnen como moscas en la mierda por la llamada de su amo.
Lo verdaderamente grotesco es que los grandes promotores de la censura, los mismos que te pueden meter en la cárcel por querer investigar sobre el supuesto holocausto, los que
te meten a juicio por criticar las paguitas que se llevan los inmigrantes, los mismos que te
multan por criticar la agenda LGTB, que utilizan los llamados “
Crímenes de odio” para criminalizar toda crítica a su agenda multicultural, femininista/genocida, ahora claman al cielo y
se alzan como adalides de la libertad de expresión. Ciertamente, Schopenhauer no deliraba cuando decía que los judíos eran maestros del engaño.
3.- Los autores oficiales del atentado estaban ya fichados. Eran
colaboradores de la policía, del FBI y agencias de inteligencia, tenían
contactos con el Gobierno, etc.
Al igual que ocurrió en los atentados de Boston, el 11M en Madrid,
11S, 7J, el atentado de Toulouse, etc, los “autores” de los atentados no
eran ningunos desconocidos. Todos los supuestos autores del 11M estaban
ya fichados por la policía. Delincuentes de poca monta que trapicheaban
con drogas. Un buen número incluso colaboraba con la policía como
confidentes.
El caso de Boston es también de libro. Una
táctica habitual de las agencias de inteligencia es reclutar a
inmigrantes. Les dan papeles de residencia, y los convierten en poco
menos que esclavos, recurriendo al chantaje cuando se niegan a
colaborar.
La propia madre de los hermanos chechenos Tsarnáev denunció que todo
fue un montaje, y que sus hijos estaban controlados por el FBI.
El supuesto autor del atentado de Toulouse era un “islamista radical”
de Al-Qaeda que habituaba discotecas y prostíbulos. También
estaba fichado por la policía. Que hubiera estado en Israel, Pakistán, y Afganistán, ya revela que existía algún tipo de colaboración.
Mohamed Merah, peligroso islamista radical.
Evidentemente, Mohamed Merah tan sólo era un pobre desgraciado que utilizaron de chivo expiatorio.
El autor de los asesinatos de Toulouse fue un mercenario profesional. Matar a cuatro personas con dos pistolas diferentes desde una moto en marcha y escapar no está al alcance de cualquiera.
En el último
atentado en París se repite la misma situación.
Tipos tapados de pies a cabeza
matan supuestamente a 12 personas con fusiles Kaláshnikov, una escopeta
y un lanzagranadas. Como siempre, logran escapar. Aparentemente,
se olvidan el DNI en el coche. Lo que permite localizar a los autores. Que, de nuevo,
ya eran viejos conocidos de la policía.
En el siguiente vídeo, medios oficialistas confirman que
uno de ellos mantuvo contacto con un imán de Yémen que trabajaba para el FBI.
En este tipo de eventos suele haber gente que no formaba parte
inicialmente de la producción del evento que, accidentalmente, descubre
el pastel. El “suicidio” no se hace esperar.
El guión/producción de los últimos atentados de falsa bandera es tan
lamentable que incluso los más ingenuos quedan perplejos ante los hechos
relatados por los medios de masas. Es evidente que, sobre todo en los
últimos años, el Régimen ha estado utilizando actores en este tipo de
eventos. Es como una película de judíowood, sólo que en directo.
En el siguiente vídeo se aprecia que el asesinato del policía estuvo escenificado.
Aquí una testigo comenta que uno de los enmascarados tenía ojos azules.
Siempre se repite el mismo patrón. El perfil de los autores oficiales
de estos atentados de falsa bandera no encaja en absoluto con la
historia relatada por los medios de propaganda.
4.- Los autores oficiales del atentado son asesinados.
La única función de los chivos expiatorios es poner cara a los
autores del atentado. Una vez presentados al gran público, eliminarlos
es prioridad. Ya sea “suicidándose”, como en el piso de Leganés (por qué
no lo hicieron el día del atentado es todo un misterio), o
acribillados como el de Toulouse y en Boston.
A uno de los hermanos Tsarnáev lo asesinaron directamente con un francotirador de gran calibre. El otro sobrevivió, no sin antes dispararle a bocajarro en la boca/garganta.
El más reciente ha sido el de Amedy Coulibaly en la tienda judía.
Lo cosieron a balazos estando maniatado,
el kalashnikov le colgaba del cuello. Colaborar con los servicios de
inteligencia es jugar con fuego. Aprendió la lección cuando era
demasiado tarde.
Ahmedi, 27 años, se reúne esta tarde con Sarkozy.
Por supuesto,
todos estos chivos expiatorios declaran ser autores de los atentados antes de morir, así como su pertenencia al grupo terrorista islámico de rigor. Amedy
Coulibaly, el negro maniatado que acribillan a tiros de arriba, tuvo
la absurda idea de tomar rehenes en una tienda judía de París. El guión
es peor que el de una peli de serie B.
Que los hechos se produzcan en propiedades de judíos es muy revelador para los que saben que
el Mossad recluta a judíos por todo el globo como colaboradores. Son los llamados Sayanim. Reclutan por ejemplo a médicos, abogados, propietarios de tiendas, restaurantes, etc.
Sayanim
Sayanim es el término empleado para nombrar al judío que vive fuera
de Israel como ciudadano extranjero y que voluntariamente proporciona
asistencia al Mossad.
Esta asistencia incluye cuidados médicos, dinero, logística e
incluso recopilación de información. A cambio sólo reciben una
compensación por los gastos que estas tareas le pudieran suponer.
Su número oficial es desconocido, pero se estima que el número de
sayanim repartidos por el mundo podría ser de miles. La existencia de
este gran grupo de voluntarios es una de las razones por las que el
Mossad opera con menos oficiales de inteligencia que otros servicios de
espionaje.
El propietario de la tienda es, con toda seguridad, uno de estos “Syanim”. Algo parecido ocurrió en el atentado de Boston.
El hermano que sobrevivió fue tratado en un hospital judío (Beth Israel Deaconess Medical Center). De nuevo,
todo queda entre judíos, todo queda entre familia.
Y ya a parte, Boston es un hervidero de judíos. Y, por tanto, un nido
de Sayanim. Por no hablar del monopolio judío en el sistema sanitario
estadounidense, tan escandaloso (o más) como puede ser el de los medios
de comunicación, la industria del entretenimiento o en las finanzas.
5.- Problema, Reacción, Solución.
Los atentados de falsa bandera van siempre seguidos de nuevos paquetes de medidas
dirigidas, supuestamente, a “combatir el terrorismo”. La campaña
mediática allana el camino para la presentación y aprobación de la nueva
legislación, que en un escenario normal sería rechazada frontalmente.
Censurar la libertad de expresión, criminalizar la disidencia,
restringir (aún más) nuestras libertades, o destruir lo poco que queda
del derecho a la privacidad, nunca faltan a la cita.
Conclusión
A estas alturas todos deberían saber que marcas terroristas tipo
Al-Qaeda, Boko-Haram e ISIS son el producto de agencias de inteligencia
patrias.
La sola idea de la existencia de grupos “terroristas” es ridícula. ¿Aterrorizar para qué? ¿por el mero hecho de aterrorizar?
¿qué clase de grupo es ése que en nombre de la Yihad combate a
Occidente poniendo bombas en trenes, matando de forma indiscriminada a
civiles currantes que ni les va ni les viene? ¿qué clase de grupo
yihadista es ése que produce vídeos de propaganda secuestrando y
ejecutando a civiles para el horror del ciudadano medio? ¿qué clase de
medios de comunicación son esos que dan difusión a todos los actos de su
supuesto enemigo?
¿Por qué los civiles somos siempre el objetivo de todos estos grupos
terroristas? ¿quién se beneficia realmente aterrorizando a la población?
La respuesta, como siempre, es sencilla: el Gobierno.
Toda esta campaña mediática del terrorismo internacional es una completa farsa.
Y está siendo utilizado de forma sistemática y premeditada para
justificar la destrucción de todas nuestras libertades y la instauración
de un Estado policial todopoderoso y sin fronteras, fuera de la ley y
por encima de la ley.
¿Realmente existen grupos terroristas “amateur”
(independientes) que sean capaces de toserle a las agencias de
inteligencia y al ejército del NOM judío?
Estamos hablando del
MI6, la CIA, el Mossad, la OTAN, etc. Son organismos que a nivel de
organizión, recursos humanos, materiales, armamento, logística y
extensión no tienen ningún puñetero rival. El terrorismo internacional
islámico es un bulo de proporciones descomunales.
El NWO judío se ha quedado sin rivales externos. No tienen
competencia. Si seguimos teniendo agencias de inteligencia y ejércitos
es por una sola razón: el enemigo eres tú.
Cortesía de:
http://alertajudiada.com/2015/01/11/guia-para-reconocer-un-atentado-de-falsa-bandera/