sábado, 28 de junio de 2014
viernes, 27 de junio de 2014
miércoles, 25 de junio de 2014
lunes, 23 de junio de 2014
domingo, 22 de junio de 2014
"Nutrición y degeneración física" —el crucial estudio del Dr. Price.
Una larga
experiencia quirúrgica me ha demostrado de forma concluyente que hay
algo radical y fundamentalmente equivocado en el estilo de vida
civilizado, y creo que, a menos que las costumbres dietéticas y
sanitarias de las naciones blancas sean reorganizadas, la decadencia
social y el deterioro de la raza son inevitables.
(Sir William Arbuthnot Lane,
1856-1943, cirujano escocés y uno de los profesionales sanitarios más
distinguidos del Reino Unido en su tiempo).
Es bien sabido que la dentadura, por lo milimétrico de su configuración, es un buen indicativo de la salud de un individuo: durante las épocas de esclavismo, lo primero que solía hacerse antes de adquirir un esclavo era comprobar el estado de su dentadura, para ver si se trataba de un individuo bien constituido y alimentado correctamente desde la infancia. Tradicionalmente las unidades militares de élite concedían también mucha importancia a la salud dental y, a día de hoy, se sigue dando prioridad a individuos de dientes sanos para ser astronautas, pilotos o buceadores. Actualmente, la frecuencia de caries y defectos dentales entre los países más modernizados ronda el 85-99%, tratándose quizás de la afección más común. Además, existían otros problemas comunes, como por ejemplo la falta de espacio para las muelas del juicio, debido a un subdesarrollo de la mandíbula, que a su vez evidenciaba una falta de desarrollo del esqueleto. Eso, junto con los cuerpos desvencijados y la salud deplorable de la inmensa mayor parte de la población "civilizada" actual, era evidencia más que suficiente de que, ya en los años 30 del siglo pasado, algo olía a podrido en el estilo de vida moderno.
Uno de los especialistas que percibió agudamente este hecho fue el Dr. Price (1870-1948), un dentista y nutricionista americano de Cleveland, Ohio, que estaba escandalizado por los índices de deformaciones dentales y mandibulares que se estaban alcanzando en su país, hasta el punto de que era prácticamente imposible encontrar a alguien con una dentadura normal y bien ajustada.

Dr.
Weston A. Price (1870-1948), llamado "el Darwin de la nutrición",
procedía de una estirpe de calidad. Era el noveno de doce hijos, entre
los cuales se contaban un inventor, un médico, dos dentistas, un
ministro metodista y un granjero de éxito. Un sobrino suyo fue un famoso
escritor y explorador para el National Geographic. La familia
Price podía rastrear su origen a un linaje de nobles célticos centrados
en la población de Brecon, en Gales (Gran Bretaña), desde al menos el
año 230 EC.
Los grupos estudiados por Price incluían pueblos apartados de los valles suizos, comunidades de herencia céltica de las Islas Hebridas Exteriores, pescadores irlandeses de habla gaélica, indígenas de ambas Américas, esquimales, isleños melanesios y polinesios, diversas tribus africanas, aborígenes australianos, maoríes neozelandeses, etc. Entre estas gentes, de composiciones raciales, dietas y procedencias extremadamente diversas, el Dr. Price encontró una proliferación de arcos dentales totalmente perfectos y en sintonía con el plan de la Naturaleza. Ello venía a confirmar sus sospechas de que, en la mayor parte de casos, la decadencia dental se debía a deficiencias nutricionales (tanto de los padres como del mismo individuo durante su etapa de crecimiento), no a defectos genéticos hereditarios.
Nativos
de la Isla de Harris, en las Islas Hebridas Exteriores, al noroeste de
Escocia. Son hermanos, sin embargo el de la izquierda usa comida moderna
y el de la derecha sigue con la dieta tradicional de sus antepasados.
El primero tiene una dentadura defectuosa y una cara estrechada debido a
un desarrollo esquelético mal efectuado (debido, a su vez, a una
deficiencia o mala asimilación de minerales). El segundo tiene una cara
ancha, una dentadura perfecta y mejor constitución física.

El cuadro era similar en todas las etnias "primitivas" que visitó el Dr.
Price: rostros anchos, aletas nasales desarrolladas, arcos dentales
afilados y encajados con perfección milimétrica, tasas de caries de
menos del 1%, en suma: buena salud. Estos individuos son de procedencias
y composiciones raciales muy diversas, pero todos tienen en común su
adhesión a la dieta tradicional de sus respectivos antepasados y su
consideración como "aldeanos", "atrasados", "pobres", "paletos", "poco
desarrollados" e incluso "tercermundistas", por parte del mundo moderno.
Sin embargo, ninguno de estos individuos ha necesitado pasta de
dientes, cepillos, antisépticos bucales, ortodoncia, dentistas o
cirujanos plásticos para tener una dentadura totalmente perfecta.
RASGOS DE LA DIETAS TRADICIONALES
Price pronto se dio cuenta
de que la perfección de los arcos dentales era sólo la punta del
iceberg, y que la salud de los individuos examinados iba muchísimo más
allá de la dentadura. Estas son algunas de las ideas que sonsacó sobre
las dietas tradicionales en su estudio, Nutrition and Physical Degeneration ("Nutrición y degeneración física"):
• Las dietas tradicionales aportaban, como poco, cuatro veces la cantidad de vitaminas hidrosolubles (que se disuelven en agua, como la B y la C), de calcio y de otros minerales, que las dietas industriales modernas.
• También aportaban, como poco, diez veces (!) la cantidad de vitaminas liposolubles (que se disuelven en grasa, como la A y la D) que las dietas industriales modernas. Estas vitaminas, además, se absorbían mucho mejor gracias a la abundancia de grasas animales en la dieta. Las vitaminas liposolubles actúan como catalizadoras para la absorción de minerales, la producción de testosterona, la mejor utilización de las proteínas y la construcción de tejidos, por lo que su efecto más notable es una mayor corpulencia tanto en lo óseo como en lo muscular.
• Elevada ingesta (más elevada cuanto más baja era la temperatura ambiente) de grasas saturadas de origen animal. Según las zonas, estas grasas procedían de la mantequilla, el pescado, el marisco, los órganos animales o el aceite de foca, ballena o hígado de bacalao. Según la etnia y la latitud (por regla general, más grasa cuanto más al Norte y más frío), la grasa constituía del 30 al 80% de calorías de la dieta, de las cuales sólo el 4% venía de aceites poliinsaturados de origen vegetal. El balance de calorías obtenidas de la grasa era principalmente entre ácidos grasos saturados y monoinsaturados. La grasa animal aportaba diversos factores liposolubles, incluyendo las mencionadas vitaminas y un elemento llamado "Activator X" por Price, que ahora se cree es la vitamina K2.
• Las dietas "primitivas" contenían cantidades similares de ácidos grasos esenciales omega-6 y omega-3. Esto contrasta con las dietas modernas, que tienen muchísimo más omega-6 que omega-3. (Actualmente, para obtener omega-3, además de vitaminas liposolubles, es recomendable tomar aceite de hígado de bacalao).
• Tenían alto contenido en enzimas y bacterias beneficiosas procedentes de vegetales lacto-fermentados, frutas, bebidas, derivados lácteos, carnes y condimentos.
• Los productos de origen animal, especialmente los procedentes de la caza y el marisqueo, gozaban de excelente consideración. Las carnes de órganos (especialmente hígado, corazón, sesos, criadillas, tuétano y riñones) tenían el mayor prestigio, seguidas por las grasas y las carnes musculares.
• Los métodos de almacenamiento y conservación de alimentos apenas alteraban el perfil nutritivo de la comida: enterramiento, desecación, deshidratación, congelación (sólo en los climas fríos), etc.
• La mayor parte de los alimentos se comían crudos, poco cocinados o cocinados de manera extremadamente lenta y prolongada, "a fuego bajo", de modo que se conservaban todos los nutrientes intactos. Uno de los métodos observados para cocinar carne "a fuego lento" era hacer un hoyo en el suelo, colocar piedras ardientes, cubrirlas de hierba, colocar carne encima, más hierba encima, cubrirlo todo de tierra y dejar entre medio día y un día.
• Ningún alimento estaba refinado, desnaturalizado, adulterado o despojado de fibras. Esto contrasta con abominaciones modernas como el azúcar refinado, el jarabe de maíz alto en fructosa, la harina blanca, las comidas enlatadas o en sobre, la leche pasteurizada, homogeneizada o desnatada, las grasas hidrogenadas o los aditivos químicos.
• Las etnias que practicaban la agricultura lo hacían en suelos con riqueza mineral natural, y no utilizaban pesticidas ni abonos químicos. Asimismo, tenían mucho cuidado de no agotar la riqueza mineral del suelo, dejándolo reposar y no sobreexplotándolo mediante una agricultura demasiado intensiva.
• Había acceso a fuentes de agua mineral natural de alto valor para el organismo humano. No existía la contaminación y no era necesario tratar el agua con aditivos tóxicos como el cloro o el flúor. A diferencia de la sociedad industrial, no se canalizaba el agua por tuberías metálicas que aportaban metales tóxicos para la salud humana.
• Las semillas, las nueces, los granos de cereales, las leguminosas y otros alimentos problemáticos eran puestos a remojo, germinados, fermentados o levados para neutralizar ciertos anti-nutrientes naturales (como inhibidores enzimáticos, taninas y ácido fítico). Sólo después de esta preparación se consideraban aptos para el consumo humano.
• Todas las etnias examinadas llevaban al cabo actividad física intensiva en el día a día. Esta actividad podía venir en la forma de deportes, trabajos de campo, construcción de casas, juegos, danzas folklóricas, concursos y competiciones, caza, desplazamientos nomádicos o recolección.
• Todos los individuos pasaban buena parte del día fuera de casa, en contacto con el aire puro y la luz del Sol, y ello incidía positivamente en sus niveles de vitamina D, que a la vez incidían positivamente en la fortaleza esquelética y otros factores. Además, estaban poco protegidos contra las intemperies de todo tipo.
• Generalmente los dulces, incluso los naturales, se comían con poca frecuencia, y cuando se hacía era con ocasión de rituales o festividades especiales.
• Todos los grupos observaban etapas periódicas de ayuno total, durante los cuales no ingerían absolutamente nada que no fuese agua. Estos ayunos tenían un papel ritual relacionado con la purificación y ayudaban a depurar la corriente sanguínea, purgar toxinas y renovar los tejidos del organismo.
• Importancia de la alimentación preconceptual y prenatal. En todas las etnias, se prestaba atención a la alimentación de las parejas jóvenes durante la "luna de miel". Tanto para el esposo como para la esposa, durante la etapa de concepción, se les reservaba una mayor proporción de productos de origen animal densos en nutrientes (huevos, pescado, marisco, caza, etc.), para aumentar la vitalidad, la libido, la calidad del semen del varón y las reservas biológicas de la mujer con vistas al embarazo (actualmente sabemos que las reservas de vitamina A en el cuerpo de la mujer se agotan durante el embarazo y es necesario reponerlas). Estos alimentos también eran considerados importantes para la mujer durante la gestación y la lactancia, y después de eso, para el niño durante los años de crecimiento. Se consideraba que estos procesos daban como resultado niños fuertes, sanos e inteligentes.
• Se hacía uso de los huesos animales, generalmente en la forma de caldos de hueso ricos en gelatina, que ayudaban al cuerpo a desintoxicarse y aportaban gran cantidad de minerales de alta biodisponibilidad.
• Todas las madres amamantaban ellas mismas a sus hijos, lo hacían durante un tiempo más prolongado que en las sociedades civilizadas y no tenían problemas en la producción de leche materna.
LECCIONES DEL ESTUDIO DE PRICE
1. Constitución esquelética óptima. Debido al mayor aporte y mejor absorción de vitaminas (especialmente liposolubles) y minerales, así como a la elevada ingesta de grasas, la densidad ósea de los individuos era mucho mayor que la de sus compatriotas "civilizados". Esa densidad ósea se manifestaba en un esqueleto mejor mineralizado y más pesado, y un rostro más ancho. El rostro más ancho se manifestaba a su vez en una mandíbula más ancha, con lo cual los dientes no se apelotonaban y crecían ordenados y rectos, con sitio de sobra para las muelas del juicio. Además de formar arcos dentales perfectos, los dientes son fuertes y carecen de caries y otros defectos, debido a la excelente mineralización. Las fracturas óseas eran asimismo muy poco frecuentes.
Las cifras están sacadas de "Paleopathology at the Origins of Agriculture" (Mark
N. Cohen), y se refieren a la zona del Mediterráneo Oriental,
incluyendo Grecia y Turquía. Es preciso dejar claro que este cuadro,
aunque da la impresión de una evolución ininterrumpida, no refleja las
invasiones, cambios de composición racial, diversidad étnica o
diferencias de clase social. Por ejemplo, la nobleza siempre estuvo
mejor constituida que el campesinado debido a su mayor consumición de
productos animales. Los esqueletos de tumbas micénicas en Grecia (1500
AEC) muestran que la aristocracia tenía una mejor alimentación que la
plebe, ya que tenían estaturas de 5 a 7 cm más altas y dentaduras mucho
mejor formadas y con menor índice de defectos. Además, la aristocracia
solía ser de composición racial distinta a la del pueblo bajo. Con todo,
los términos medios resultan bastante indicativos, y sobre todo es
interesante comprobar cómo la calidad de vida, reflejada en la
constitución esquelética, sufrió un colapso absoluto en cuanto se adoptó
la agricultura, tocando fondo durante el Neolítico tardío y renaciendo
ligeramente con el advenimiento de los pueblos indoeuropeos.
2. Índices pélvicos óptimos, alta fertilidad. Por lo general, las mujeres se quedaban facilísimamente embarazadas y daban a luz a una edad joven y con poco sufrimiento. Esto concuerda con el registro fósil de cazadores-recolectores paleolíticos, que muestra índices pélvicos (proporciones del canal pélvico, a través del cual se da a luz) ideales para el parto. Los problemas reproductivos (esterilidad, baja fertilidad, baja libido, impotencia) tanto de mujeres como de hombres, eran prácticamente desconocidos. Una esquimal de Alaska examinada por el Dr. Price había tenido 26 hijos (!). Muchos de sus partos tuvieron lugar durante la noche y ella sola se bastaba para dar a luz sin ayuda. Ni siquiera despertaba a su marido, sino que paría en silencio y le presentaba a su nuevo hijo a la mañana siguiente.Todos sus 26 hijos tenían dentaduras perfectas.

Esta mujer esquimal tiene una sólida constitución facial y una buena
dentadura, a pesar de que debido a golpes, le falta un diente y tiene
otro roto. Tuvo 26 hijos, todos de dentadura perfecta. Los esquimales
comían cantidades récord de grasa animal procedente de mamíferos
acuáticos como la foca, la morsa o el narval.
3. Armonía corporal. En todas las comunidades estudiadas, no había prácticamente hombres o mujeres que tuviesen la cintura más ancha que las caderas, a pesar de las inmensas cantidades de grasas animales saturadas (incluyendo colesterol) en sus dietas. Esto contrasta enormemente con la sociedad actual, que cada vez consume menos grasas saturadas, pero que cada vez padece más casos de obesidad, debido al consumo indiscriminado de féculas concentradas, azúcares refinados, harinas blancas, edulcorantes artificiales y otras sustancias indeseables desprovistas de enzimas y disparadoras de la insulina.
4. Ausencia de enfermedades degenerativas. Prácticamente no había casos de diabetes, cáncer, alzheimer, obesidad, gota, reuma, hipertensión, artritis, diversas formas de esclerosis, osteoporosis, raquitismo, encorvamiento de la columna, etc., y se gozaba de mayor inmunidad a las enfermedades infecciosas (como la tuberculosis). No se encontraban entre ellos enfermedades cardiacas, infartos, alergias, asma, dolores de cabeza, fatiga muscular, narcolepsia y otras muchas plagas que la sociedad moderna da por sentadas como si fueran normales o formasen parte de la condición humana. Además desconocían males psicológicos ridículos del mundo moderno, como la neurosis, la histeria, la esquizofrenia, la anorexia, la ansiedad, la bulimia, los transtornos bipolares o la depresión, por lo cual tenían una actitud optimista, segura y confiada ante la vida. Las principales causas de muerte eran accidentes e infecciones. Este cuadro contrasta con las catastróficas tasas de enfermedades psicofísicas de las sociedades "avanzadas", sociedades que sólo perduran gracias a toda una industria farmacéutica volcada en prolongar antinaturalmente la cantidad de vida humana a costa de reducir drásticamente su calidad.
5. Continuidad de la tradición ancestral. Con el fin de proteger y perpetuar su herencia genética, estas sociedades estaban en condiciones de instruir a sus nuevas generaciones en la sabiduría de los antepasados y en las costumbres tradicionales. De nuevo, esto contrasta con las sociedades "avanzadas", que han desarraigado al individuo de su marco ancestral, vaciándole de toda tradición e insuflándole luego todo un bagaje de comportamientos artificiales y prefabricados que dañan al código genético.
6. El modus vivendi del mundo moderno es dañino para la especie. Bajo un punto de vista estrictamente sanitario, evolutivo y de calidad humana, ateniéndonos exclusivamente a la armonía y salud física y psicológica, tal y como haría un médico examinando a un paciente, el contacto con la civilización fue desastroso para todos los grupos estudiados. Price observó que cuando una pareja "primitiva" se pasaba al estilo de vida civilizado, concebía hijos con una configuración esquelética, facial y dental inferior: rostros estrechados y por tanto dientes apiñados y/o mal colocados debido a mandíbulas demasiado pequeñas, problemas con las muelas del juicio, aletas nasales mal desarrolladas (incluso casos de complicaciones respiratorias que bloqueaban las vías nasales y obligaban a respirar exclusivamente por la boca), defectos de nacimiento, conductas erráticas presagiadoras de enfermedades mentales y una susceptibilidad aumentada a las enfermedades infecciosas y crónicas. Significativamente, cuando estas parejas volvían a sus costumbres ancestrales, los defectos de los niños dejaban de empeorar, y los hijos concebidos en adelante ya gozaban de una constitución física y mental perfecta. Éste era uno de los hechos que desmentía la posibilidad de que la perfección dental fuese un factor exclusivamente genético o resultante de la selección natural.
Hoy los hombres modernos se enorgullecen de su estilo de vida, como si tuviese
un gran mérito pulsar un botón o agarrar un volante, o como si cada uno
de ellos hubiese inventado personalmente la máquina de vapor o la
imprenta. Lo que menos se le pasa por la cabeza al "señorito satisfecho"
del que hablaba Ortega y Gasset, es que el modus vivendi actual
casi parece diseñado adrede para erosionar la calidad biológica del ser
humano y enfermarlo —por no hablar del desgaste producido sobre nuestro
planeta. Esta situación no es sostenible y no sólo entrará en crisis y
colapsará, sino que es deseable que así sea.
7. La escoria genética moderna es el resultado de la civilización. Los
estratos sociales inferiores, los delincuentes, los defectuosos y gran
parte de la población penitenciaria del mundo civilizado, tienen rasgos
faciales que evidencian deficiencias nutricionales de los padres,
especialmente de la madre durante el embarazo y durante la lactancia,
además de una mala alimentación durante la infancia y adolescencia. Este
tipo de rasgos va en aumento, ya que, bajo condiciones civilizadas, la
escoria biológica es más promiscua y tiene una mayor tasa de natalidad
que la élite. Además, actualmente, la "solidaridad" mal entendida de la
civilización tiende a proteger legados genéticos defectuosos, mientras
dilapida la genética valiosa. En las sociedades tradicionales, con los
rigores de la selección natural a toda orquesta, la escoria genética se
mantiene bajo mínimos.
8. Sensatez o extinción. Si
el hombre moderno pretende sobrevivir a largo plazo, debe operar una
revolución alimentaria, emular los rigores del mundo natural y adoptar
la sabiduría nutricional del hombre "primitivo". De lo contrario, se
enfrenta a tasas de esterilidad en aumento constante y a la extinción
por ineptitud evolutiva. El hombre moderno se enfrenta a la posibilidad
de que el instinto humano vuelva a la superficie y pase del
subconsciente al consciente, saltando todas las barreras, cortando todos
los lazos, manifestándose de la manera más primitiva y reclamando los
derechos que legítimamente le pertenecen.
El precio de traicionar a los antepasados y de volverle la espalda a la
Naturaleza. Todos estos individuos pertenecen a grupos étnicos
tradicionales que han adoptado recientemente la dieta traída por la
sociedad industrializada. Algunos (como los dos africanos de abajo a la
izquierda) trabajan en plantaciones dirigidas por occidentales, otros
(como el de arriba a la derecha, bien peinadito pero con una dentadura
lamentable) son personas "privilegiadas" que han tenido acceso a una
educación "civilizada"… aunque desgraciadamente también han tenido
acceso a la comida "civilizada". Los resultados son siempre los mismos:
degradación dental en diversos grados (según fuese mayor o menor la
proporción de productos procesados en su dieta), estaturas más bajas,
rostros y mandíbulas más estrechos, aletas nasales menos desarrolladas
(incluso llegando a la obstrucción permanente de las vías nasales, hasta
el punto no poder respirar sino por la boca) y un aspecto más débil y
enfermizo que el de sus compatriotas "salvajes". Cuando pensamos que el
hombre occidental lleva muchos siglos viviendo bajo este tipo de
alimentación, comprendemos el inmenso daño perpetrado.
Que todos estos principios funcionaban en su aplicación práctica lo demostraría más tarde George E.
Meinig (1914-2008), director de cirugía oral, nutricionista y miembro
de la Price-Pottenger Foundation. Sus principios
nutricionales y el excelente efecto dental que resultaba de su
aplicación alcanzaron tal fama en ciertos medios elitistas que fue
contratado por el estudio 20th Century Fox para ser el "dentista de las
estrellas" y aconsejarles en materia de nutrición. En cambio, estos
principios jamás se predicarían en medios destinados al público común.
http://europasoberana.blogspot.com.es/2013/05/nutricion-y-degeneracion-fisica-el.html
sábado, 21 de junio de 2014
viernes, 20 de junio de 2014
Coronación poco esperanzadora.
Se va Juan Carlos I, el rey santo, el rey que
no ha hecho nada malo: “nos ha traído la democracia, reconcilió a los
españoles, detuvo el 23F, su regencia coincidió con el mejor periodo de
la historia de España” y si alguno de
ustedes está pensando en achacarle algo malo, no lo haga pues “El Rey
no tiene ningún poder… son los políticos”. Todavía no me explico como
pudo hacer lo “bueno” que se le achaca sin ningún poder, pero en fin,
tras su "canonización" llega la coronación de su hijo Felipe VI.
En su discurso, pánfilo y suave donde los haya para la situación que atraviesa España, al menos tuvo tímidas referencias a la unidad de España, tampoco esperen ustedes que nada radical, nada que parezca salido de la boca de un rey que ansía defender la integridad de su reino. El detalle bastó para disgustar al alucinado de Mas que por algún extraño motivo debía pensarse que allí mismo lo coronaban a él Rey de Cataluña y luego se iban todos a cenar juntos, de estirpe real a estirpe real.
En pocos días empezaremos a ver si la monarquía sigue la desastrosa dirección que ha llevado la de su padre o hay un tímido cambio. No se hagan ilusiones y a riesgo de ser agorero les diré que los símbolos, los gestos, son más importantes de lo que parecen y suelen resumir muy bien cuales son las intenciones de quien los ostenta.
Pues bien, el príncipe cambió simbólicamente la formula del juramento, siendo la primera vez que no se jura por Dios, también ha renunciado a llevar en su heráldica el yugo y las flechas de los Reyes Católicos y las aspas de San Andrés como si llevó Juan Carlos, enseña que por siglos, amen de representar a la monarquía hispana representaban a España, a nuestro glorioso Ejército y a la fe Católica de nuestros antepasados. Bildu había reclamado, casualmente, ese mismo cambio en lo que en su suprema ignorancia abertxale consideraba “símbolos franquistas”. Si a esto le sumamos el complejo demostrado teniendo que dirigirse a las minorías separatistas en las distintas lenguas regionales de España, algo que ningún valenciano parlante, vasco parlante o gallego parlante que se sintiese minimamente español hubiese juzgado necesario apunta en un inequívoco sentido. Esta Monarquía no busca enfrentarse a los enemigos de España si no congraciarse con ellos, algo que es, sencillamente, imposible así que mucho nos tememos que el reinado de Felipe VI será breve y que no lloraremos por él. Ojalá me equivoque pero, para mi desgracia, no suelo hacerlo en estos temas.
Manuel Canduela
Presidente de Democracia Nacional
En su discurso, pánfilo y suave donde los haya para la situación que atraviesa España, al menos tuvo tímidas referencias a la unidad de España, tampoco esperen ustedes que nada radical, nada que parezca salido de la boca de un rey que ansía defender la integridad de su reino. El detalle bastó para disgustar al alucinado de Mas que por algún extraño motivo debía pensarse que allí mismo lo coronaban a él Rey de Cataluña y luego se iban todos a cenar juntos, de estirpe real a estirpe real.
En pocos días empezaremos a ver si la monarquía sigue la desastrosa dirección que ha llevado la de su padre o hay un tímido cambio. No se hagan ilusiones y a riesgo de ser agorero les diré que los símbolos, los gestos, son más importantes de lo que parecen y suelen resumir muy bien cuales son las intenciones de quien los ostenta.
Pues bien, el príncipe cambió simbólicamente la formula del juramento, siendo la primera vez que no se jura por Dios, también ha renunciado a llevar en su heráldica el yugo y las flechas de los Reyes Católicos y las aspas de San Andrés como si llevó Juan Carlos, enseña que por siglos, amen de representar a la monarquía hispana representaban a España, a nuestro glorioso Ejército y a la fe Católica de nuestros antepasados. Bildu había reclamado, casualmente, ese mismo cambio en lo que en su suprema ignorancia abertxale consideraba “símbolos franquistas”. Si a esto le sumamos el complejo demostrado teniendo que dirigirse a las minorías separatistas en las distintas lenguas regionales de España, algo que ningún valenciano parlante, vasco parlante o gallego parlante que se sintiese minimamente español hubiese juzgado necesario apunta en un inequívoco sentido. Esta Monarquía no busca enfrentarse a los enemigos de España si no congraciarse con ellos, algo que es, sencillamente, imposible así que mucho nos tememos que el reinado de Felipe VI será breve y que no lloraremos por él. Ojalá me equivoque pero, para mi desgracia, no suelo hacerlo en estos temas.
Manuel Canduela
Presidente de Democracia Nacional
jueves, 19 de junio de 2014
miércoles, 18 de junio de 2014
El dilema NSDAP-Iglesia.
Pues qué curioso que la única ideología que realmente aniquiló
contundentemente las estructuras de poder de la Masonería fue la
"racista" nacionalsocialista. Ni Mussolini en Italia, con todo lo
implantada que estaba la Iglesia
lo hizo tan bien. Antes de Hitler había cientos de miles de masones en
Alemania, se ha hablado de 400 mil. Después de los ataques del Freikorps
Oberland, la Sociedad Thule y sobre todo de la Gestapo, la Masonería
fue desarticulada de tal forma que todavía en los años 60 sólo había
poco más de 60 mil masones en Alemania (Occidental). Heydrich, un típico
nazi anticristiano, se dedicó a estudiar seriamente la Masonería para
reventarla. En el período de entreguerras fue tremenda la cantidad de
altos maestros masones que fueron asesinados por la "pagana" Sociedad
Thule y sus fachadas legales y paramilitares callejeras. Al final
resulta que el NSDAP estaba haciendo el trabajo que la Iglesia hacía
tiempo que no hacía: perseguir la usura y la subversión internacional.
Cuando un organismo no cumple su cometido vital, otro ocupa el espacio
vacío. Ya lo hemos visto en Grecia con AD.
El dilema NSDAP-Iglesia no fue más que la forma moderna entre el dilema Roma-Sacro Imperio Romano Germánico. O güelfos-gibelinos.
En la Alta Edad Media, el hogar de San Pedro era una casa de putas, borrachos y mafiosos que flipas, hasta que el germano analfabeto Carlomagno les dijo a esa panda de capullos que o se comportaban como Dios manda o les iba a poner las pilas. Roma como centro cultural y artístico importante sólo surgió en serio durante el Renacimiento, una corriente de pensamiento completamente en manos de italianos del norte, de origen lombardo y germano. Y el que no le salga de los cojones creérselo, que pase revista al arte de la época y observe los tipos raciales representados: más germanos que los alemanes modernos. Hasta el Renacimiento, Roma era un pueblo, hasta las vacas pastaban donde se habían paseado los césares y la peña mangaba trozos de arte romano para apuntalar la cuadra de su casa. Venecia tenía mejores contactos diplomáticos que Roma, más dinero que Roma, más control comercial que Roma, mejores redes de inteligencia que Roma y más embajadas en todas partes que Roma. Incluso es probable que Venecia tuviese más influencia en Roma que Roma en Venecia.
Que la panda de pseudo-tercermundistas proto-sicilianos resultantes de la decadencia romana intenten presentarse como herederos de Roma, pues je. Ay de ellos si no hubieran sido invadidos por lombardos, ostrogodos y longobardos, los únicos que pusieron orden en el caos en que se había convertido Italia. Tuvo que ser el rey ostrogodo el que prohibió a los "romanos" (para aquella época ya eran principalmente un popurrí de sirios, egipcios, tunecinos y demás lumpen tercermundista) destruir arte romano... en fin.
Burbuja.Info
El dilema NSDAP-Iglesia no fue más que la forma moderna entre el dilema Roma-Sacro Imperio Romano Germánico. O güelfos-gibelinos.
En la Alta Edad Media, el hogar de San Pedro era una casa de putas, borrachos y mafiosos que flipas, hasta que el germano analfabeto Carlomagno les dijo a esa panda de capullos que o se comportaban como Dios manda o les iba a poner las pilas. Roma como centro cultural y artístico importante sólo surgió en serio durante el Renacimiento, una corriente de pensamiento completamente en manos de italianos del norte, de origen lombardo y germano. Y el que no le salga de los cojones creérselo, que pase revista al arte de la época y observe los tipos raciales representados: más germanos que los alemanes modernos. Hasta el Renacimiento, Roma era un pueblo, hasta las vacas pastaban donde se habían paseado los césares y la peña mangaba trozos de arte romano para apuntalar la cuadra de su casa. Venecia tenía mejores contactos diplomáticos que Roma, más dinero que Roma, más control comercial que Roma, mejores redes de inteligencia que Roma y más embajadas en todas partes que Roma. Incluso es probable que Venecia tuviese más influencia en Roma que Roma en Venecia.
Que la panda de pseudo-tercermundistas proto-sicilianos resultantes de la decadencia romana intenten presentarse como herederos de Roma, pues je. Ay de ellos si no hubieran sido invadidos por lombardos, ostrogodos y longobardos, los únicos que pusieron orden en el caos en que se había convertido Italia. Tuvo que ser el rey ostrogodo el que prohibió a los "romanos" (para aquella época ya eran principalmente un popurrí de sirios, egipcios, tunecinos y demás lumpen tercermundista) destruir arte romano... en fin.
Burbuja.Info
lunes, 16 de junio de 2014
Enlaces de interés.
Entendiendo el Sistema, ¿Qué implica que el Poder sea piramidal?
http://alertajudiada.com/entendiendo-el-sistema-que-implica-que-el-poder-sea-piramidal/
La Lista de “Intelectuales” que apoyan Podemos, pura Casta Judía-Marxista
http://alertajudiada.com/la-lista-de-intelectuales-que-apoyan-podemos-pura-casta-judia-marxista/
El Uróboros o Símbolo del eterno Retorno en el Logo de Podemos
http://alertajudiada.com/el-uroboros-o-simbolo-del-eterno-retorno-en-el-logo-de-podemos/
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La Lista de “Intelectuales” que apoyan Podemos, pura Casta Judía-Marxista
http://alertajudiada.com/la-lista-de-intelectuales-que-apoyan-podemos-pura-casta-judia-marxista/
El Uróboros o Símbolo del eterno Retorno en el Logo de Podemos
http://alertajudiada.com/el-uroboros-o-simbolo-del-eterno-retorno-en-el-logo-de-podemos/
domingo, 15 de junio de 2014
Discurso del presidente de Amanecer Dorado en el Parlamento Griego.
Nikolaos Michaloliakos, presidente de
Amanecer Dorado, fue detenido ilegalmente el 28 de septiembre de 2013, y
encarcelado preventivamente sin pruebas unos días después. A día de
hoy, sigue en la cárcel, junto a otros diputados del partido.
El día 4 de junio de 2014, hubo en el Parlamento una votación de un proyecto de ley muy importante. De acuerdo con la ley griega, en la votación de un proyecto de esa importancia debían participar los 300 diputados de la cámara, incluidos aquellos que se encontraran detenidos. Por ese motivo, se permitió a Michaloliakos y a sus camaradas encarcelados abandonar la prisión durante un breve espacio de tiempo, para participar en la votación.
El día 4 de junio de 2014, hubo en el Parlamento una votación de un proyecto de ley muy importante. De acuerdo con la ley griega, en la votación de un proyecto de esa importancia debían participar los 300 diputados de la cámara, incluidos aquellos que se encontraran detenidos. Por ese motivo, se permitió a Michaloliakos y a sus camaradas encarcelados abandonar la prisión durante un breve espacio de tiempo, para participar en la votación.
sábado, 14 de junio de 2014
viernes, 13 de junio de 2014
jueves, 12 de junio de 2014
Opinión: FRANCO, JUAN CARLOS I, LA III REPÚBLICA Y PODEMOS.
Tradicionalmente
los reyes de España han sido reyes “por la gracia de Dios”. Juan Carlos
I es Rey de España por “una gracia de Franco”.
Hagamos Historia y analicemos brevemente el Régimen del “padre putativo” del corrupto Borbón.
El
Generalísimo Franco es Historia de España. Y nada más. Hablemos pues de
Historia. El Régimen de Franco fue un régimen autoritario pero nunca
totalitario, que aplicó una economía de propiedad privada y libre
mercado y con muchas características liberales, de ahí que fuera posible
que en la prensa escribieran liberales o ejercieran la docencia
universitaria marxistas. En materia económica, las mejores obras
sociales y totalmente defendibles de su régimen la llevaron a cabo sus
ministros más "azules", más "falangistas". Hablando de Historia cabe
recordar que el Alzamiento Nacional se produjo al grito de “¡Viva la
República!” (Bando de Las Palmas de Gran Canaria) y contra el Gobierno
del Frente Popular (no contra la II República) y que la bandera de los
alzados fue la tricolor de la Segunda República Española y su himno
nacional el Himno de Riego. La primera vez que ondeó la bandera roja y
gualda actual fue en el cuartel de la Falange de Sevilla, el 15 de
agosto de 1936, cuando, curiosamente, la Falange de José Antonio nunca
utilizó como suya la bandera roja y gualda borbónica, y el 27 de febrero
de 1937, por decreto de Franco, se establecerá la ¡Marcha Real! como
himno, que no lo es, de España. Bandera e himno que ya implicaba toda
una declaración de intenciones del monárquico Jefe del Estado, cuando la
lógica de la guerra y del momento histórico indicaba que la bandera
debía ser la roja y negra con el yugo y las flechas de Falange Española y
el himno nacional su indiscutible “Cara al sol”.
Lo
bueno de Franco y su Régimen fue que derrotó militarmente y sin
paliativos al Frente Popular y su revolución comunista, salvó a la
Iglesia Católica de su destrucción, la cual había sufrido la mayor
persecución religiosa de la Historia desde 1931 a 1939 (Iglesia Católica
que hoy es una mera institución más al servicio de la globalización, el
multiculturalismo y el mestizaje racial, y con sus organizaciones
“sociales” tipo Cáritas, quinta columna a favor de la inmigración en
nuestra Patria), mantuvo a España neutral en la Segunda Guerra Mundial
(germanófilo hasta bien entrado 1943 y aliadófilo después), acabó con el
terrorismo del "maquis" y dejó un país reconciliado, moderno y
próspero, potencia mundial en industria, agricultura, ganadería y pesca,
con una clase media fuerte que, paradójicamente, haría posible la
democracia y el fin de su Régimen. Sin parangón posible, el Régimen de
Franco ha sido el único sistema político de la Historia con fecha de
caducidad: todo el mundo sabía en su época, partidarios y detractores,
que su Régimen desaparecería con la muerte del Generalísimo, a pesar de
estar total y sólidamente institucionalizado. Ni siquiera aportó un
movimiento político o sindicato fuerte en la sociedad española, a
diferencia, por ejemplo, del peronismo argentino. Se dirá que existía el
mal llamado Movimiento Nacional y la elección (?) de Procuradores en
Cortes, cuando realmente la mayoría de la población española vivía de
espaldas y desconocía al Movimiento y a sus procuradores. La “revolución
pendiente” falangista seguía pendiente en 1975. Decía bien Dionisio
Ridruejo Jiménez, “camisa vieja” de la Falange y combatiente de nuestra
gloriosa División Azul, poco tiempo después de haber regresado de
combatir en la Unión Soviética contra el Comunismo en la 250 División de
Infantería de la Wehrmacht (Fuerzas Armadas Nacionalsocialistas)
alemana, algo que define totalmente al Régimen de Franco y expresa muy
bien lo que sucedería después, muestra del hastío y la frustración de la
mejor juventud española ante el asfixiante conservadurismo clerical que
ya se vivía en la sociedad española del momento, afirmando: “Debimos
morir con Alemania”. Por cierto, Franco nunca fue a despedir ni a
recibir en Madrid a ningún contingente de la División Azul, ni siquiera
cuando la Wehrmacht era invencible en Europa.
Lo
peor del Régimen de Franco fue que utilizó el espíritu revolucionario y
social de la Falange y sus “camisas azules” como comparsa de su
actuación política, que dió un excesivo y total protagonismo social a la
Iglesia Católica (Nacional-Catolicismo), lo que hizo su Régimen
bastante insoportable y antipático, que permitió el establecimiento de
bases militares norteamericanas en territorio español y, sobre todo, su
obsesivo capricho en dejar su sucesión a un rey, cuando la monarquía era
una institución "gloriosamente fenecida" el 14 de abril de 1931. Rey
que accedió a la Jefatura del Estado de España como único mérito
simplemente porque ¡había jurado lo que no pensaba cumplir! Justo es
reconocer que no fue el único. Las Cortes Españolas y sus Procuradores
“franquistas” hicieron exactamente lo mismo una vez fallecido “su”
Generalísimo, para hacer posible aquel monumento a la villanía y a la
podredumbre humana llamado “la Transición”. La Guerra de España de 1936
a 1939, a la larga y al final, serviría para instaurar, que no
restaurar, la Monarquía, vía Rey de Franco, vía Juan Carlos I, para
volver al estado de cosas, empeorado, que la había motivado. Sólo que
esta vez sin “camisas azules” de verdad y sin Ejército de África.
No
debe olvidarse que Franco fue gentilhombre del rey Alfonso XIII
(despachaba con el rey con un pliego de importancia para darle noticia
de algún buen suceso militar), que como buen jerarca militar era
políticamente conservador y monárquico (el “Estado Español” se definirá
como Reino en 1947, una vez derrotado el Eje y con la Falange ya en
retirada institucional y los “camisas azules” como mera comparsa
“revolucionaria”), que la curería le hizo creerse y se lo creyó que era
el hombre enviado por la Providencia para salvar a España y a la Iglesia
Católica de su destrucción (lamentable y ridículamente seguiría yendo
bajo palio cuando ya ni el propio Papa lo utilizaba, siendo
patéticamente cierto que conservaba en “su dormitorio” el brazo derecho
incorrupto (?) de la judía conversa Santa Teresa de Jesús), que
consideró que España era su cuartel y que los españoles éramos menores
de edad para poder saber lo que nos convenía y decidir nuestro futuro.
De todas formas, visto en su contexto histórico, Franco no fue ni bueno
ni malo, sencillamente fue necesario.
Y,
¿por qué explicar todo lo anterior? Sencillamente porque si hoy existe
un rey Borbón en España, no es por derecho dinástico alguno, es llana y
sencillamente porque al Caudillo le dio la “real” gana, por el militar
“ordeno y mando” y la tropa de españolitos a obedecer, pues no debe
olvidarse que el Alzamiento Nacional del 18 de julio de 1936 no se hizo
para volver a instaurar en España rey alguno, ya que, rey liberal o
carlista, todos llevan el maldito apellido Borbón. Tampoco se produjo el
Alzamiento Nacional para que ningún General, aprovechando la coyuntura
de la guerra, se eternizase en el poder y considerara la
“administración” de la Patria cosa suya. Es más, el 18 de julio de 1936,
ni en el bando nacional ni en el bando rojo (como les gustaba
autodenominarse, hoy “republicanos”), ni se combatió por la Democracia,
en la que nadie creía, al igual que en la Europa de la época, ni por
Monarquía ni República alguna. Ganase quien ganase, el futuro sería
otro. Y así, cinematográficamente hablando, del Alzamiento Nacional de
la muy militar y antijudía “A mi la Legión” (1942) pasamos al Movimiento
Nacional de la flamenca y turística “Me has hecho perder el juicio”
(1973) con el “patriótico” que “Viva España” de Manolo Escobar.
Pero
al igual que José Antonio Primo de Rivera y Sáenz de Heredia había
entrado en la política para reivindicar la memoria de su padre, el
Dictador D. Miguel Primo de Rivera y Orbaneja, las fuerzas políticas
“nacionales” entraron en política y llevan 39 años así para reivindicar
la figura y el Régimen del Generalísimo, de ahí el fracaso y el colapso
electoral permanente de tales fuerzas “nacionales”. Puestos a
reivindicar, porqué no la Hispania de Octavio Augusto o la España de
Felipe II, por ejemplo. Franco y su Régimen, sus banderas y su
simbología, deben ser tema meramente para historiadores, no para
utilizarlos políticamente en la actualidad (para ello ya existe la
Fundación Francisco Franco), pues a diferencia del Fascismo italiano y
del Nacionalsocialismo alemán, el mal llamado “Franquismo” nunca
constituyó ideología política alguna, de ahí que los Aliados después de
1945 le permitieran subsistir, hasta la extinción natural del propio
Franco, en agradecimiento por los “servicios prestados”, pues no en vano
el propio ínclito y etílico prócer de la democracia Sir Winston Leonard
Spencer Churchill manifestará: “La política del general Franco durante
la guerra había sido de sangre fría y completamente egoísta. La gratitud
a Hitler y Mussolini no entraron para nada en su cerebro a pesar de la
ayuda que les debía… España tenía la llave de todas las empresas navales
británicas en el Mediterráneo y ni en nuestras horas más sombrías había
usado esa llave en contra nuestra… Podía haber permitido que las tropas
de Hitler cruzaran la Península y que sitiaran y capturaran Gibraltar
para España…” Decía Franco que Gibraltar caería como una fruta madura y
lo único que cayó fue Sidi Ifni (Ifní o Santa Cruz de la Mar Pequeña),
la Guinea Española (Guinea Ecuatorial o Territorios Españoles del Golfo
de Guinea) y el Sahara (o Sáhara) español y, con su heredero Borbón, la
propia España. Decididamente, la intuición no era su fuerte.
Y
así llegamos al año 2014, con el campechano Borbón, Juan Carlos I
abdicando en su prócer, tan campechano como él, Felipe VI y su “reina”,
la no-casada (con su exmarido), hija de sindicalistas rojillos y nieta
de taxista, más que de sangre azul de sangre “muy roja”. La
“democratización” ha llegado a la Corona. Por cierto, Juan Carlos I,
campechano sí, pero desagradecido más, pues que se sepa nunca ha ido a
rezar una oración al molesto Valle de los Caídos ante la tumba del
hombre que le hizo rey (otra ñoñería “eclesiástica” del Caudillo el
querer enterrar rojos allí cuando ni ellos ni sus familiares lo
aprobaban, olvidando que el perdedor nunca desea reconciliación y es la
esperanza en la revancha y en la venganza lo que lo mantiene vivo).
Aunque al principio de su reinado no las tuvo todas consigo, Juan Carlos
I gracias a la tríada mas nefasta de la historia de España, tan nefasta
como él, formada por Adolfo Suárez González, Torcuato Fernández-Miranda
Hevia y el teniente general Manuel Gutiérrez Mellado (curiosa y
malévolamente el único superviviente de la matanza frentepopulista el 20
de julio de 1936 durante el asedio y asalto del madrileño Cuartel de la
Montaña) y gracias también a la eliminación del Ejército de España tras
los “reales” sucesos del lunes 23 de febrero de 1981, convertido ahora
en una mera institución militar de “funcionarios de uniforme”, consiguió
hacerse con la áureola de “demócrata” que le ha permitido saquear
España en beneficio suyo y de su familia y así poder constitucionalmente
“vivir como un rey”. Y ahora, el “derecho de bragueta” nos deja como
rey a Felipe VI, el niño de los primeros inmigrantes de España, italiano
y griega respectivamente, del que se dice que está muy preparado, lo
cual es para echarse a temblar, pues menudo “maestro” ha tenido en su
real papaíto.
Y
así llegaremos al 2015 y sus elecciones. Elecciones en las que los
separatistas y la ultraizquierda, con Podemos a la cabeza, arrasarán en
mayo en las próximas elecciones municipales y autonómicas y en las
posteriores generales en noviembre, pues no hay ni habrá fuerza
“nacional” que les pueda hacer frente. Los hechos son los que son y,
además, los hechos son tozudos. Y el Borbón y sus servicios de
inteligencia lo han visto venir y abdica para facilitar a Felipe VI una
transición tranquila a la Corona. Y Podemos arrasará porque hablan claro
y de forma contundente y radical sobre los problemas que acucian a los
españoles que viven en los barrios obreros. No votarán a Podemos los
españoles que, más que sufrir la crisis económica, sufren la crisis
financiera con “pérdidas” muy dolorosas en sus productos bancarios.
Pobrecitos españoles que viven en el barrio de Salamanca de Madrid, en
Pedralbes-Sarriá en Barcelona o en urbanizaciones de “gente bien”, muy
monárquicos y constitucionalistas ellos, y que van a misa cada domingo,
como buenos católicos, aunque en sus empresas y negocios no tengan
escrúpulos a la hora de explotar a españoles en el paro o inmigrantes.
Por cierto, algún día habrá que exigir responsabilidades a muchos
abogados “patriotas” y antiinmigración que se han embolsado durante años
dinero regularizando inmigrantes.
¿Y
los “nacionales”? Frente al “si se puede” de Podemos seguirán con el
eterno “no podemos conseguir la unidad”. ¿La unidad de qué? Como si la
unión de cuatro enanos hiciera un hombre.
Los
nuevos “nacionales”, ahora autodenominados identitarios, seguirán
criticando a Manuel Canduela Serrano como culpable del no avance
“nacional” y aspirando a concejalías en municipios de segunda o tercera
categoría, siguiendo, según ellos, el “método Le Pen” (?) y así, a fines
del siglo XXI, poder presentarse a unas elecciones generales en
condiciones. Porque después de la pifia ocurrida en el Condado de
Barcelona, la financiación a través de grupos similares europeos va a
ser que no. Mientras tanto se repartirán algunas bolsas con comida para
obtener el éxito, incluso imitando camisetas, del Amanecer Dorado
griego. O con medidas económicas muy realistas y muy moderadas, siendo
“brillante” la propuesta de parados en las mesas electorales, ¡unas
horas cada cuatro años!, frente al radical y socialmente defendible
“derecho a una renta básica para todos” o la dación en pago de viviendas
impagables que propugna Podemos. Alucinante. Y da igual que la
propuesta sea de difícil solución, y da igual que la haga Podemos o el
Opus Dei, porque levanta a nuestros compatriotas y les devuelve la
ilusión, en una España “Estado social y democrático de Derecho” (?) que
garantiza la miseria de las clases populares españolas.
Identitarios,
muy transversales ellos, que no tienen reparo alguno en hacer minutos
de silencio por inmigrantes fallecidos en sus municipios, que han dado
avales y recomendado el voto en las últimas elecciones al Parlamento
Europeo 2014 a ¡Impulso Social!, que entre otras perlas recomendaba que
“hay que tener compasión con los inmigrantes”. Identitarios que se
fotografían, por su cuenta y riesgo, con la “jacobina” Marine Le Pen y,
después de su pasado franquista-centralista, presumen de defender “las
Españas”, entelequia “patriótica” ridícula semejante a la Euskal Herria
(Vasconia) o a los Països Catalans (Países Catalanes) de los
separatistas vascos y catalanes, respectivamente, y que para poner una
bandera española primero deben poner la de la nación autonómica, por
aquello de separatistas y separadores. Y encima se utilizan dominios
informáticos separatistas. No cabe duda de que son el Frente Nacional
francés en versión española.
Y
el resto de “nacionales” seguirán con la retahíla de siempre: José
Antonio dijo…, con Franco éramos más jóvenes…, Juan Pablo II te quiere
todo el mundo…, ésta es la juventud del Papa…
Y
mientras, en el mundo real de la sociedad española actual, Podemos y el
nuevo Frente Popular seguirán avanzando porque al español que está en
el paro o trabajando y viviendo en la pobreza le importa un comino que a
Pablo Manuel Iglesias Turrión y su Podemos lo financie Venezuela, Cuba o
el Estado Vaticano; porque al español abandonado a su suerte le importa
un rábano que Pablo Iglesias hable en una herriko taberna (taberna del
pueblo) o desde el púlpito de una iglesia; porque al español
desahuciado él y su familia de su vivienda después de pagarla durante
años le trae sin cuidado que Podemos esté a favor de la independencia de
territorios españoles que de facto ya son independientes; porque las
familias españolas con todos sus miembros en paro y sin percibir ayuda
alguna vomitarían sobre artículos de exegetas “patriotas”, en periódicos
digitales que la gente normal de la calle ni leen ni saben que existen,
con el aplauso de los pelotillas del partido, sobre que mucho cuidado
con Pablo Iglesias y su Podemos, que es el Comunismo reconvertido tras
la caída del Muro de Berlín en 1989.
Y
las llamadas fuerzas “nacionales” que ni tienen fuerza ni son
necesariamente “nacionales”, pues para ser español parece ser que tienes
que ser partidario del “toro de Osborne” y de las corridas de toros,
asistir a coronaciones de Vírgenes y defender a Cáritas en su labor
eclesial-invasora, gustarte el Rocío y la Legión con el Cristo de la
Buena Muerte o de Mena, ponerte pulseritas con los colores patrios y
animarte con “la Roja”, pues bien, seguirán en lo de siempre: que si la
“unidad”, que si el aborto (debe preocuparnos que no aborten las
españolas y, por extensión, las europeas; que peruanas, gambianas o
chinas aborten no es de nuestra incumbencia), que si el uso de
preservativos es pecado, que la culpa es de las televisiones que no nos
llaman, que cuando Cataluña se separe de España (un poco más) llegará
nuestra hora… La verdad que es muy aburrido dedicarles el más mínimo
tiempo.
Y
en mayo de 2015, volverán las banderas victoriosas y a reír la
primavera… del Frente Popular y de la próxima y más que deseable III
República Española. Al menos será un cambio en una España podrida y sin
vitalidad nacional alguna, en la que Felipe VI muera anciano y tranquilo
en la cama.
Eso
sí, en las redes sociales, en “Facebook”, miles de “valientes”
patriotas, todos con pseudónimos, estarán dispuestos a dar hasta la
última gota de su sangre por España y, sobre todo, la de los demás, para
que esto no suceda.
*Paulo POYATO CUESTA
Miembro fundador de Democracia Nacional, de su “curriculum” merece destacarse lo siguiente:
Miembro fundador de Democracia Nacional, de su “curriculum” merece destacarse lo siguiente:
-Licenciado en Geografía e Historia.
-Diplomado en Arqueología Hispánica.
-Oficial del Ejército de Tierra RV.
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