El 11 de septiembre de 2001 tienen lugar los terribles atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono. En ese momento, todos creyeron la autoría islamista del mismo por parte de un grupo terrorista llamado Al Qaeda dirigido por un millonario saudí llamado Osama Ben Laden. Con el paso de los años esta versión oficial se ha ido desmoronando y son cada vez los indicios de que aquello fue un auto-atentado en el que participó parte de la élite norte-americana con la más que probable cooperación de elementos saudíes e israelíes.

La alianza de Aznar con Bush le acabó saliendo muy cara.
Sea lo que sea, el entonces presidente español José María Aznar vio su oportunidad. Después de obtener la mayoría absoluta en el año 2000, empezó a centrarse en la política internacional, buscando la manera de darle a España un papel importante. Además, se planteó la manera de terminar para siempre con la banda terrorista ETA. Aznar, que hasta ese momento había llevado una política internacional de neutralidad, vio los atentados del 11-S como su gran oportunidad para buscar el apoyo de los Estados Unidos. El 11-S había metido a Estados Unidos en la misma “guerra contra el terrorismo” en la que España llevaba décadas, por lo que Aznar vio en el pacto con los USA la manera de obtener tecnología punta en materia anti-terrorista y acabar con los apoyos internacionales de ETA. Además, los USA serían el aliado ideal para promover el papel internacional de España, ya que, a nivel europeo, el eje franco-alemán que controlaba la Unión Europea no iba a permitir que ningún otro país le hiciera sombra.
Enfrentamiento de España con el eje franco-alemán:
Con el apoyo norte-americano, Aznar empezó a promover una alianza europea que hiciera de contrapeso al eje franco-alemán. Así, consiguió crear un eje España-Italia-Polonia-Inglaterra con el fin de liberar a España de la tutela alemana y, sobre todo, francesa. El país galo se había hecho con una parte importante de la economía española desde la Transición, y lo había hecho en parte forzando a los gobiernos españoles del PSOE a destruir la economía productiva española, usando en cierto modo a ETA como chantaje. A esto había que añadir la pinza constante que Francia hacía con Marruecos contra España. Aznar consiguió su primer gran triunfo con el Tratado de Niza, acuerdo europeo que aumentaba considerablemente la influencia española y polaca en la UE, a costa de debilitar la de Francia y Alemania. Enseguida, franceses y alemanes se pusieron a maniobrar para derogar dicho Tratado, pero Aznar bloqueaba el proyecto. A este conflicto se unía el que España tenía con Marruecos por el descubrimiento de petróleo en la zona marítima entre las Islas Canarias y el Sahara. Es en este contexto cuando se lleva a cabo la crisis de Perejil, islote español cerca de las costas de Marruecos, y que fue ocupado por soldados marroquíes.
Francia y Alemania se negaron a ayudar a España. Más bien lo contrario, ya que es evidente que Marruecos no lleva a cabo una acción como esta sin el consentimiento francés. No sólo eso, sino que el presidente francés Jacques Chirac, pidió a Aznar que “devolviera” Ceuta y Melilla a Marruecos. Tras varios días de tensión, el gobierno norte-americano intervino instando a los marroquíes a que se marcharan del islote, que fue recuperado por varios soldados españoles.
Más tarde, para aumentar aún más la tensión entre Francia y España, el gobierno de Aznar, de acuerdo con las potencias anglosajonas, envió dos barcos rumbo a Guinea Ecuatorial, país rico en petróleo. El motivo es aprovechar la ausencia del dictador Obiang para dar un golpe de Estado, echar a las petroleras francesas de Guinea y que las españolas se queden con su parte del pastel, que sería compartido con las petroleras norte-americanas que ya operaban en ese país. Pero Francia fue avisada a tiempo y la misión tuvo que abortarse.
La guerra de Iraq:
Las tensiones de España con los franco-alemanes y el incidente de Guinea tenían lugar en un contexto internacional más amplio. En concreto, en aquel momento toda la atención mundial giraba en torno a la Guerra de Iraq. Es en el año 2002 cuando el gobierno de George Bush empieza a hacer sonar los tambores de guerra contra el país árabe, con la excusa de que su líder, Saddam Hussein, planeaba entregarle armas de destrucción masiva a Al-Qaeda.
Los Estados Unidos fueron a la ONU para buscar cobertura legal, pero varios países vetaron el proyecto. Entre ellos estaban Francia y Alemania. Ninguno de los dos países creían los argumentos norte-americanos (con toda la razón, ya que eran evidentemente falsos) pero había algo más. Alemania, y sobre todo Francia, tenían acuerdos tecnológicos, económicos y energéticos con Iraq y una invasión americana de este país acabaría con los mismos. Era evidente que el Imperio americano quería hacerse con la mayor parte de las reservas energéticas posibles y que quería hacerlo a costa de Francia. Había más motivos para justificar la invasión, aunque poco se habló de ellos, incluso por parte de la izquierda anti-guerra.
Destruir a todos los enemigos de Israel en Oriente Medio era uno de ellos. Atacando a Iraq se derrocaba a Saddam Hussein, una de las mayores pesadillas de Israel durante décadas. Además, se rodeaba a Irán (los americanos ya estaban en Afganistán) que era el siguiente candidato a ser destruido, junto a Siria, como vemos hoy en día. Irán y Siria eran los principales apoyos de Hamas y Hezbollah, principales fuerzas anti-israelíes. Pero además de esto, Saddam había anunciado su intención de dejar de vender su petróleo en dólares para empezar a hacerlo en euros (1). Esto hubiera sido muy peligroso para los Estados Unidos, cuya hegemonía mundial depende de que su moneda, el dólar, sea la moneda principal en las transacciones internacionales.
Aznar vio una nueva oportunidad para profundizar en su estrategia. Junto al resto de países de la coalición europea alternativa a la franco-alemana, apoyó incondicionalmente a Estados Unidos en su guerra contra Iraq, ampliando así su enfrentamiento con Francia y Alemania (2).
(1) La guerra de Bush es contra Europa
(2) La guerra contra Iraq divide a Europa
DEMOCRACIA NACIONAL - 11-M ¿Golpe de Estado?(III)




.png)




