miércoles, 12 de junio de 2013

Presentación en Valladolid.

Vladimir Putin, un peligro para el sionismo.


No es para nadie un secreto que el candidato presidencial de Rusia, “el hombre de mirada de hielo”, se formó en el ámbito de los servicios secretos de la URSS.

Esto no significa que haya sido un comunista; para comprender esto hay que entender que dentro de la URSS hubo muchos funcionarios y militares nacionalistas que, por supuesto, actuaron en secreto. El comunismo cayó en Rusia porque los rusos estaban hartos de él, y el hecho es que el nacionalista Putin fue participe activo de la caída del mismo. Pero el costo de la caída del comunismo en Rusia fue la caída del armado geopolítico de la URSS, lo cual, usando palabras de Putin, fue un desastre no solo para Rusia, sino también para el mundo.

Tras la desaparición de la URSS, en la década del ‘90, la administración Boris Yeltsin desmanteló por completo al ex estado soviético para ponerlo en manos de la mafia interna (la "nueva oligarquía" sionista) aliada a las transnacionales y la banca mundial, con terminales en Europa y EEUU, que intentaban integrar a Rusia y a las ex repúblicas socialistas al "gran mercado capitalista". Severamente disminuida en sus capacidades militares y económicas, y perdidas buena parte de las áreas de influencia que en su momento detentó la URSS, los nuevos líderes e ideólogos nacionalistas rusos, con Putin a la cabeza, apostaron a la estrategia y la táctica como armas para redefinir su futuro (no en balde Rusia es la sociedad ajedrecística por excelencia en el mundo).

El gobierno de Yeltsin, con Putin de primer ministro, consolidó las reformas que como gravísimo daño colateral permitieron el avance hacia el poder de los oligarcas entre los cuales brillaban con luz propia Boris Berezovksy y Mijaíl Jodorkovski (dueño de la petrolera rusa Yukos, hoy encarcelado, y que aspiraba a la presidencia). Ambos eran señalados como cabezas emblemáticas de lo que se conocía como el "lobby sionista" de la Rusia post-soviética. Luego de asumir como presidente interino por la enfermedad de Yeltsin, Putin (con su entorno conocido como la "camarilla de la KGB") inició una purga feroz contra el "lobby sionista" de los oligarcas que se profundizó cuando llegó a la presidencia de Rusia por elecciones, convertido en el nuevo "líder fuerte" del país.

Una vez que Putin, quien es cristiano ortodoxo y exhibe con orgullo un crucifijo de oro en su pecho, (y tras ejercer el gobierno interino por enfermedad de Yeltsin) asumiera la presidencia en el 2000, restauró la burocracia soviética convertida esta vez al nacionalismo ruso, con un fuerte control sobre las FF.AA. y el aparato de seguridad y con la hipótesis de "guerra contra el terrorismo checheno" infiltrado por la CIA.

Desde esa posición de poder, Putin y su grupo iniciaron una persecución contra el poder de los oligarcas sionistas, en primer lugar contra los dos multimillonarios Berezovksy y Jodorkovski, hoy exiliado en Londres uno, preso el otro, acusado de evasión y fraude contra el Estado. Desde allí Putin inició la purga y la cacería de los sionistas pro-Washington, cuyas representaciones más emblemáticas eran los mencionados oligarcas potentados. Berezovksy y Mijaíl Jodorkovski (de conexión directa con Jacob Rothschild, cabeza del sionismo mundial) el dueño de Yukos, el gigante petrolero luego comprado y nacionalizado por el gobierno ruso (siendo Putin presidente) en el 2004.

El arresto de Jodorkovski sacudió al mundo financiero de Europa y de Wall Street, y el sionismo mediático lanzó una ofensiva internacional para conseguir su liberación.

Jodorkovski, según la prensa británica, habría solicitado apoyo a un grupo neoconservador de EE.UU. conectado con el lobby judío que controla la Casa Blanca.

Roman Abramovich y Boris Berezovsky, se exiliaron en Reino Unido luego de trasladar parte de sus fortunas a Londres.

Luego de acceder al poder con Yeltsin, Putin y el grupo nacionalista de la ex burocracia soviética refugiada en la KGB atacaron los dos frentes operativos de los oligarcas sionistas para apoderarse de Rusia: 1) La oligarquía y el lobby sionista ruso con terminal en el lobby judío de Washington y Wall Street que, infiltrada en el gobierno de Yeltsin, propiciaba la sociedad de consumo y el "libre mercado" para apoderarse de la economía rusa tras la caída de la URSS; 2) La guerrilla fundamentalista chechena infiltrada por la CIA que había colaborado con la mafia rusa y los oligarcas para desestabilizar y derrocar al régimen soviético, y que ya actuaba para el sionismo ruso con terminal en Washington-Wall Street. Una vez que Putin y los nacionalistas rusos expulsaron del gobierno a los oligarcas, el lobby sionista europeo-estadounidense (que fracasó en su proyecto de controlar el mercado y el sistema económico productivo ruso con un modelo capitalista trasnacional con terminal en Washington y Wall Street), operó en tres frentes para derrocarlo; 3) Las "revoluciones naranja" que buscaban controlar los gobiernos, el mercado y el sistema económico-productivo de las ex repúblicas soviéticas integrándolas al modelo capitalista trasnacional con terminal en Washington y Wall Street.; 4) La mafia (armas y drogas) y el "terrorismo checheno" controlados por la CIA que buscaban desestabilizar el espacio postsoviético creando las condiciones para el ingreso de gobiernos títeres de Washington y el lobby sionista.; y, finalmente, 5) La inclusión en la OTAN (y en la Unión Europea) de las ex repúblicas soviéticas del Pacto de Varsovia para trazar un cerco militar alrededor de Rusia.

La estrategia "otansista" del lobby EE.UU. - Unión Europea intentaba aislar a Rusia por medio del establecimiento de un cordón de repúblicas ex soviéticas con gobiernos pronorteamericanos y sumisos a Europa alrededor del cuello económico de ésta (petróleo y gas).

Las redes de la droga y el tráfico de armas infiltradas por la CIA y los servicios secretos rusos, así como las disputas estratégicas entre Rusia y el eje EE.UU. - Unión Europea por áreas de influencia, son factores esenciales que cuentan en las "revueltas populares" que hasta ahora -salvo Uzbekistán y Bielorrusia- han terminado con gobiernos pro Washington en la región. Las protestas y los movimientos de caos planificado y de desestabilización callejeros (Georgia, Ucrania y Kirguistán) fueron organizados por las ONG financiadas y dirigidas por Londres utilizando las redes económicas de la CIA canalizadas a través de la USAID, según informes de la inteligencia rusa expuestos en el parlamento moscovita. Todas las "revoluciones de terciopelo" en aquella región sirvieron a los intereses financieros globales de Washington -representados por la Open Society de George Soros y la Fundación Nacional para la Democracia (NED) cuyos fondos provienen de la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID)- para fracturar y desmembrar las fronteras nacionales de sus más importantes rivales geoestratégicos: China, Rusia e India.

En opinión de expertos rusos las llamadas "revoluciones de terciopelo" de Georgia, Kirguistán y Ucrania no fueron tales sino movimientos golpistas "democráticos" orientados a sustituir gobiernos fieles a Moscú por otros que respondieran a los intereses de Washington.

La administración de Putin concretó una serie de acuerdos que le aseguran que la producción de petróleo y gas de las repúblicas centroasiáticas (Kazajastán, Uzbekistán, Turkmenistán) seguirán utilizando los oleoductos rusos para exportar su petróleo y gas hacia Europa, y en el caso de Kazajastán, el transporte de petróleo ruso hacia China a través del oleoducto Atasu-Alashankov, recientemente inaugurado (dando así conformación petrolera a lo que el genial estratega alemán, Karl Haushofer, denominaba Eurasia). Los acuerdos comerciales con Teherán, el apoyo técnico al desarrollo de la industria nuclear iraní, y su condición de principal proveedor de armas a las fuerzas armadas del país islámico, convierten a la Rusia de Putin en un instrumento clave de resolución del conflicto nuclear planteado entre Irán y el lobby sionista EE.UU.-Unión Europea. Irán, que tiene a Rusia como principal referente de poder frente al sionismo USA-Europa, es una pieza clave para el dominio y control de la estratégica y vital región del Golfo Pérsico.

La gran nación persa posee fronteras con dos de los vértices del triángulo petrolero (Mar Caspio, Golfo Pérsico, estrecho de Ormuz) y resulta ideal para el tendido de uno o más oleoductos que lleven el petróleo y gas ruso, y de otras ex repúblicas soviéticas del Asia Central (Tayikistán, Uzbekistán, Kazajstán y Turkmenistán), hasta puertos del Golfo Pérsico y desde allí hasta los mercados petroleros del Asia oriental. De ahí también, que para Putin la relación con Irán adquiere importancia geopolítica y militar clave en su tablero de construcción de poder con el petróleo como herramienta fundamental. Por ésto la asociación estratégica Rusia-Irán y el "efecto musulmán" son las dos cartas estratégicas fundamentales que los halcones norteamericanos e israelíes deberán evaluar antes de lanzar los misiles contra las instalaciones nucleares de Teherán.

La estrategia de Putin se sitúa en las antípodas del ideólogo sionista: Rusia, con el petróleo como arma estratégica de poder, junta a los bárbaros del "eje del mal" contra el imperio hegemónico anglo-norteamericano-sionista. En resumen, una lucha entre la consolidación de la Eurasia de la que hablaba Haushofer por parte de Rusia, y el de su destrucción por parte del imperio mundial atlantista.

martes, 11 de junio de 2013

"Estonia debe seguir siendo un país blanco" afirma un político estonio.


Un político de Estonia tiene un mensaje para los posibles inmigrantes: "Si eres negro, vuélvete".

Martin Helme, miembro de la junta por el Partido Conservador Popular, estaba hablando acerca de las políticas de inmigración en un programa de la televisión en Tallin, cuando dijo que quiere que Estonia siga siendo un país blanco y que la afluencia de inmigrantes llevaría al saqueo y a la violación en las ciudades de estonias. "Y entonces se nos dirá que somos racistas, porque no nos llevamos bien con ellos".

El servicio de noticias ERR, que transmite en la radio y televisión pública de Estonia, informó que la historia de los comentarios de Helme surgieron de la preocupación de que Estonia pudiera ver los disturbios similares a los de Europa, donde la inmigración de países africanos como Argelia, Marruecos y Camerún se ha disparado en las últimas cuatro décadas.

Las tensiones entre los inmigrantes y las autoridades han aumentado a raíz de la crisis económica de Europea, que ha reducido las perspectivas de los miles de africanos que emigran a Europa cada año en busca de una vida mejor. En Suecia la semana pasada, los disturbios estallaron en Estocolmo después de que la policía disparara a un hombre de 69 años de edad, un inmigrante portugués que había vivido en el país durante 30 años. Era la tercera vez que los disturbios han estallado en el país en los últimos cinco años.

ERR informa que, Helme quiere evitar problemas similares en Estonia antes de que comiencen.

"Estonia no debe permitir que las cosas vayan tan lejos como en Inglaterra, Francia y Suecia. Nuestra política de inmigración debe tener una regla simple: Si eres negro, vuélvete. Tan simple como eso. No debemos permitir que este problema surja en primer lugar". dijo Helme.

Helme afirma que miembros del gobierno de Estonia, sin mencionar nombres, recientemente habían cambiado de idea y querían tomar una línea diferente en el apoyo a los afganos que han cooperado con la unidad militar de este país en Afganistán. El supuesto cambio, que hasta ahora no ha tenido ningún resultado práctico, llegó hace semanas después de que un intérprete afgano conocido por los medios de comunicación como Omar, le fuera negado el asilo.

El político de 37 años de edad, trabajó para el Ministerio de Asuntos de Exteriores de Estonia. El Partido Conservador Popular, cuyo partido no está representado en el parlamento, recibe el apoyo del 3% de la población del país según los encuestados en un sondeo encargada por el ERR en abril.

Frente a Postimees, un periódico, Helme defendió sus comentarios, diciendo que el tema debe ser discutido honestamente, descartando la necesidad de la corrección política en una batalla que, dijo al diario, en última instancia, no se trataba del color de la piel, pero los peligros de la inmigración se ve en Europa en los últimos 40 años.

Completa en: Martin Helme Doesn

Europa Hoy: "Estonia debe seguir siendo un país blanco" afirma un político estonio

CAMPAÑA: "Antirracista es una palabra en clave para antiblanco"

Descripción 
Tamaño cuartilla. 16x11cm. aproximadamente.
Puedes combinarla con el resto de campañas en multiplos de 20 unidades. Recuerda que el pedido mínimo son lotes de 100 unidades (10€) de un solo modelo o combinado con los otros modelos de adhesivos a tu gusto.

Campaña de autoadhesivos sin firmar, ideal para grupos autónomos. 


Pincha aqui para hacerte con esta nueva campaña:

http://www.keltibur.com/rdn/products.php?423

lunes, 10 de junio de 2013

A las Juventudes de España.


"La situación de la Patria es concluyente: A toda velocidad se acerca el momento histórico en que le toque decidir bajo qué signo se operarán las transformaciones. Hay ya quien maneja los aldabonazos con cierta energía . Pues bien nosotros, levantando la voz lo más alto posible y rodeándola del máximum de emoción, decimos a las juventudes actuales de la Patria:

La subversión histórica que se avecina debe de ser realizada, ejecutada y nutrida por vosotros. Disputando metro a metro a otros rivales el designio de la revolución nacional.

Este momento solemne de España, en que se ventilarán sus destinos quizá para más de cien años, coincide con la época y el momento de vuestra vida en que sois jóvenes, vigorosos y temibles.

¿Podrá ocurrir que la Patria y el pueblo queden desamparados, y que no ocupen sus puestos los libertadores, los patriotas, los revolucionarios?.

¿Podrá ocurrir que dentro de cuarenta años, estos españoles, que hoy son jóvenes y entonces serán ya ancianos, contemplen a distancia, con angustia y tristeza, cómo fué desaprovechada, cómo resultó fallida la gran conyuntura de este momento, y ello por su cobardía, por su deserción, por su debilidad?".

Ramiro Ledesma Ramos
"Discurso a las Juventudes de España"

Lo que opinaba Hitler sobre la Democracia.

Este discurso de Hitler es tan actual en su época como hoy día y pese a quien le pese, el tiempo ha terminado dando la razón al Fuhrer. De hecho diría que es tan actual que asusta. Hay demasiada Historia que no conocemos, seguro que hubo otra guerra que no vimos.

No habrá monumento en el mundo construido a Hitler (los judíos se han encargado de erradicarlos todos), pero Hitler ya tiene un monumento en muchos corazones.

Si cualquier otro personaje histórico dijera estas palabras, lo aplaudirían y ensalzarían... o sea, su pensamiento no estaba plagado de mentira, era la realidad de aquella época (y la de esta); la cuestión ahora sería... a ver si ahora va a resultar que Hitler no fue lo que dicen...


domingo, 9 de junio de 2013

¿Auschwitz o Dresden?

Cremacion de cadáveres pertenecientes a civiles alemanes en la ciudad de Dresde, después de uno de los muchos bombardeos aliados que sufrió la ciudad.

La verdad histórica no es algo que afecta sólo al pasado. Si fuera así no existirían documentos clasificados sobre la Segunda Guerra Mundial sesenta y ocho años después de su finalización. La verdad histórica afecta a la legitimidad de la oligarquía transnacional que controla occidente. La única revolución posible, una revolución sin sangre, democrática y pacífica, es la revolución de la verdad. No el neofascismo que algunos revisionistas pretenden, sino un nuevo comienzo que haga tabula rasa de todas las ideologías del pasado. A tal efecto, es necesario revisar el relato histórico hasta tal punto, que algunos confundirán dicha revisión con la simple apología de Hitler. Tan enormes y graves han sido las mentiras, que la simple verdad se confunde con propaganda neonazi. Pero esto no es culpa del investigador de turno, enfrentado al desagradable riesgo de ser acusado de filofascista, sino de los mendaces “intelectuales”, políticos y oligarcas que “mecen la cuna” del actual dispositivo de dominación planetaria.

El Holocausto que narran los medios de comunicación, la “cultura” y la historia oficial nunca existió. Para los que no tienen el hábito de documentarse, un lujo reservado al parecer a los muy pocos, la simple lectura de las noticias sobre el caso Julien Assange pone en evidencia que los ciudadanos de occidente son regularmente manipulados con total cinismo y desparpajo por parte de nuestros gobernantes. Éstos operan como meros testaferros de las sectas, clubes económicos, logias e iglesias que, marketing mediante, hipnotizan a unas masas gregarias y conformistas supuestamente depositarias de la soberanía popular. No hubo jamás un plan de exterminio de los judíos de manera sistemática. La persecución y las atrocidades contra los judíos por parte del nazismo, que sin duda existieron, han sido tremendamente exageradas a fin de ocultar las vulneraciones de los derechos humanos perpetradas por los vencedores de la Segunda Guerra Mundial, mucho más graves y, gracias a la cortina de humo del Holocausto, impunes hasta el día de hoy.

Hipótesis de trabajo: el funcionalismo crítico

En realidad, como poco desde el año 1941, lo que sí había era un plan, sin duda, pero un plan para aniquilar a Alemania y al pueblo alemán. De este “democrático” designio sabemos algunos detalles gracias al panfleto de Theodore N. Kaufmann “Alemania debe perecer”, cuyo conocimiento por parte de las autoridades alemanas fuera sin duda decisivo en el trato dado a partir de entonces a los judíos.

Revelaciones recientes demuestran que Inglaterra rechazó las ofertas de paz de Alemania en un momento en que la Wehrmacht estaba ganando el conflicto bélico de manera espectacular, hasta el punto de que los soldados aliados tenían miedo de enfrentarse con las tropas alemanas. El motivo dado, empero, por los ingleses en los cables diplomáticos, era que la guerra se emprendía no contra Hitler, sino contra el pueblo alemán. Alemania debía ser aniquilada. Ésta era la orden de la oligarquía. Un cablegrama revelado por Wikileaks encaja perfectamente con lo escrito por Kaufmann.

En el año 1941, cuando los alemanes pretendían deportar a los judíos a Madagascar y no, como sostiene la propaganda, exterminarlos, el plan de Londres era bombardear Alemania con unos artefactos explosivos especialmente diseñados para quemar vivos al máximo número de civiles: ancianos, mujeres y niños. Este designio del Bombercommand británico era la primera concreción práctica del plan reflejado por el libro de Kaufmann y se puso en marcha de forma inmediata. El bombardeo de Dresde fue sólo uno de sus episodios tardíos.

Las consecuencias para los judíos no se hicieron esperar. En 1942, los alemanes, al observar que los ingleses habían rebasado los límites de lo tolerable, empezaron a explotar hebreos y otros prisioneros como mano de obra esclava y hasta la muerte. En Rusia, los Einsatzgruppen nazis asesinaban a los judíos de forma fulminante e inmediata, sin distiguir sexos o edades, ya desde el año anterior. Ésta es una realidad que ni siquiera los revisionistas más obtusos niegan.

El holocausto no es más que el resultado de unas medidas de represalia difusas que, pese a su brutalidad, son meramente reactivas y no alcanzan ni de lejos la gravedad de los crímenes perpetrados por los vencedores. Tal versión del holocausto sería una variación coherente de la conocida como hipótesis funcionalista, que se contrapone, desde el punto de vista científico, a la hipótesis intencionalista. Ésta carece de fundamento pese a ser la más divulgada entre los telespectadores adocenados: “Desde hace muchos años, los historiadores del Holocausto se han dividido en dos grupos, el ‘intencional’ y el ‘funcional’. El primero de ellos insiste en que desde el principio Hitler había tomado la firme decisión de matar a los judíos y sólo esperaba a que se dieran las condiciones oportunas. El segundo sólo atribuye a Hitler la idea general de ‘encontrar una solución’ al ‘problema judío’, una idea clara sólo por lo que se refiere a la idea de una ‘Alemania limpia’, pero vaga en lo referente a los pasos que había que dar para que se hiciera realidad. Los estudiosos de la historia apoyan con datos cada vez más convincentes la visión funcional” (Zygmut Bauman, Modernidad y holocausto, Madrid, Sequitur, 1997, p. 143-144).

Los funcionalistas aceptan que hubo exterminio judío, pero no plan de exterminio. No se debe confundir a los funcionalistas con los revisionistas, pero desde que Goldhagen admitió que el tema de las cámaras de gas se había exagerado mucho sin ningún fundamento, la divisoria se va haciendo cada vez más difusa: “suele creerse que los alemanes mataron a los judíos, por lo general, en cámaras de gas, y que sin éstas, los medios modernos de transporte y una burocracia eficaz, los alemanes no habrían podido matar a millones de judíos. Persiste la creencia de que, de alguna manera, sólo la tecnología posibilitó un horror a semejante escala (…) Existe la creencia generalizada de que las cámaras de gas, debido a su eficacia (que se exagera mucho), fueron un instrumento necesario para la carnicería genocida, y que los alemanes decidieron construir cámaras de gas en primer lugar porque necesitaban unos medios más eficaces para matar judíos. (…) Todos estos criterios, que configuran básicamente la comprensión del Holocausto, se han sostenido sin discusión, como si fuesen verdades evidentes por sí mismas. Han sido prácticamente artículos de fe, procedentes de fuentes distintas de la investigación histórica, han sustituido el conocimiento fidedigno y han distorsionado el modo de entender este período” (Daniel Goldhagen, Los verdugos voluntarios de Hitler, Madrid, Taurus, 2003, pp. 29-39). !No está hablando un revisionista negacionista, sino un exterminacionista funcionalista judío! !Y afirma, nada menos, que el tema de las cámaras de gas ha sido aceptado como “artículo de fe” procedente “de fuentes distintas de la investigación histórica”! ¿De qué fuentes, podemos preguntarnos? ¿Y cómo ha podido sostenerse entre los historiadores profesionales algo que era sólo un artículo de fe? ¿Qué credibilidad pueden ostentar unos investigadores académicos que actúan de esta manera? ¿Quién impone la “fe” y de qué “fe” se está hablando, cuando se trata de un imperativo que pisotea los protocolos más básicos de la ciencia, la objetividad y la verdad? Existiría, por tanto, entre el exterminacionismo funcionalista y el revisionismo moderado, una posibilidad metodológica intermedia, que denominaré “funcionalismo crítico” y que, a mi entender, podría ser la más próxima a la verdad sobre nuestra historia reciente.

Cuando Alemania invade Polonia (1939) para recuperar los territorios del este que le fueron amputados por el Tratado de Versalles, también los tanques soviéticos atraviesan la frontera polaca, pero Inglaterra, que con ello está desatando conscientemente la Segunda Guerra Mundial, declara la guerra sólo a Alemania, no a la URSS. Este hecho no casa con el relato oficial de unas potencias aliadas intentando amparar a un pequeño país, en nombre de la libertad, de las garras de un sanguinario dictador. En efecto, en el momento (1941) en que Churchill pacta con Stalin para derrotar a Alemania, Auschwitz todavía no existe, pero el régimen soviético ha exterminado ya a 13 millones de personas. !El sanguinario dictador es Stalin! ¿De qué libertad estamos hablando entonces? Pese a tales discursos liberales, Inglaterra acepta a la URSS como aliado, porque el objetivo de la guerra no es la defensa de los derechos humanos, sino el asesinato masivo de los odiados teutones y la destrucción de Prusia como modelo político, espiritual y cultural incompatible con la society burguesa capitalista.

La existencia de un plan de exterminio más allá del papel queda acreditada, si los bombardeos incendiarios contra las ciudades no fueran suficiente prueba, por lo que pasa en el momento en que Alemania, vencida ante 4 imperios mundiales, se retira (1944) o se rinde (1945) y es ocupada por los anloamericanos, los franceses y los soviéticos. Las víctimas del genocidio planificado, conocido en su postrera etapa como plan Morgenthau, sumadas a las víctimas de la limpieza étnica perpetrada por los soviéticos, se elevan a un mínimo de 13 millones de personas, bien entendido que hablamos, siempre, de prisioneros desarmados y civiles, no de caídos en el frente de combate.

El comunismo, aliado de los EEUU e Inglaterra, ocupa en 1945 la misma Polonia que en teoría se pretendía defender al desencadenar la “cruzada” antialemana, pero además, de propina, Stalin se apodera de toda la Europa del Este y los regímenes marxista-leninistas siguen exterminando, después de la Segunda Guerra Mundial, a pueblos y sectores enteros de la sociedad en Rusia, China, Camboya y otros lugares, alcanzando los 100 millones de víctimas en los años noventa.

La manipulación mental más desvergonzada como instrumento de dominación de masas

Ni los aliados occidentales ni los comunistas han sido juzgados nunca por sus genocidios, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, mucho más atroces que los crímenes nazis. ¿Debían juzgarse ellos a sí mismos? Esta impunidad nos grita a la cara, a menos que estemos sordos, cuál es la naturaleza moral del sistema totalitario en el que vivimos sin ser demasiado conscientes de ello; mejor dicho: sin querer serlo por miedo a las consecuencias que se derivarían, o deberían derivarse, de esta repentina lucidez cívica. Entre ellas, el imperativo de cuestionar la visión de la historia que los genocidas impunes tratan de inocularnos a fin de autolegitimarse políticamente en el presente. Porque, si han perpetrado o consentido o abonado el gulag, Dresde e Hiroshima, ¿por qué tendrían que decir la verdad sobre Hitler y el “fascismo”? ¿Por qué no podrían mentir sobre cualquier cosa, como efectivamente hacen cada día, según demuestra Wikileaks con sonrojante patencia?

No obstante, también a diario podemos “disfrutar” en la pantalla de la TV de una noticia o una película fraudulenta, auténtico “lavado de cerebro” para tontos, sobre el holocausto; o podemos leer una novela, premio sionista de narrativa propagandística, basada en el mismo tema, a saber: en la idéntica, repetitiva y machacona cantinela de cuento infantil de siempre: nazis perversos, diabólicos, aliados angélicos (“soldados y santos”, rezaba el título de una película), rusos un tanto groseros pero simpáticos al cabo, judíos víctimas impolutas a punto de elevarse a las celestes alturas… Una descarada manipulación que sólo un ignorante y cretino integral podría digerir como “relato basado en hechos reales”. Todo ello a fin de mantener engañada a la mayor parte de la población europea sobre la realidad histórica y el carácter abominablemente criminal de la casta política que nos gobierna desde el año 1945. ¿Hasta cuando?

¿Auschwitz o Dresden? | elsilenciodelaverdad

sábado, 8 de junio de 2013

Élite Revolucionaria.


"La Organización Nacionalista apartará a las personalidades. Sus miembros y dirigentes serán militantes salidos no de los laboratorios electorales o de las oficinas de las conjuras, si no del combate: las noches de carteleo, las arengas en público, los golpes, las reuniones tumultuosas, los malos tratos, la cárcel, los jueces, las decepciones, las injurias, la indiferencia, los fracasos. Ahí son los más tenaces, los más devotos, los más conscientes, ahí se forma la élite revolucionaria".

Dominique Venner

jueves, 6 de junio de 2013

Grande Goethe.

Kasidiaris.


"La historia aún no ha dado su veredicto final sobre Hitler."

Guardad esta consigna en vuestro corazon, NOS HACEN LA GUERRA, LUEGO VAMOS BIEN.


Tontos del Culo que se creen Revolucionarios.


¿Os acordáis cuando ETA iba asesinando a españoles sólo por el hecho de serlo y entonces salían a la calle un hatajo (con hache de manada) de imbéciles con las manos pintadas de blanco gritando "ETA escucha aquí tienes mi nuca"?.

Bien, pues aquella enfermedad que atontaba a los españoles nunca desapareció. En ocasiones vuelve a aparecer con brotes cada vez más virulentos.

Vuelve a aparecer cada vez que a unos imbéciles se les ocurre desnudarse porque quieren pedir algo. Vuelve a aparecer cada vez que ante una noticia sobre una injusticia le dan al "me gusta" del Facebook.

Vuelve a aparecer cuando se hacen todas esas chorradas simbólicas que lo único que expresan es el deseo de un pueblo de no querer cambiar nada de verdad y de estar orgullosos de ser uno sumisos.

Resulta que si el 8 de Junio te pones una prenda de el revés, vas a terminar con muchísimas injusticias.

Por ejemplo, se va a conseguir derribar esta dictadura capitalista capitaneada por el Banco de Santander y el BBVA. También vamos a conseguir que los Borbones devuelvan a España todo su patrimonio acumulado en estos 35 años de memocracia.

Conseguiremos que los políticos sean juzgados y condenados por traición a su patria y paguen con trabajos forzados en prisión.

Conseguiremos que caiga esta Constitución que ha dividido a los españoles en ciudadanos de primera y de segunda en función de la región en la que han nacido.

Conseguiremos que la Unión Europea sea verdaderamente eso europea, que denuncie el Tratado del Atlántico Norte para unirse a Rusia y constituya un bloque político, económico y militar propio.

Conseguiremos que se procese a todos los miembros de los Rothschild por haber degenerado y hundido toda Europa.

Vamos a conseguir hasta la cuadratura del círculo. Y todo sin luchar. Sólamente poniéndote una prenda al revés.

Los amos nunca enseñaron a leer a los esclavos. Se opusieron siempre a darles el más mínimo conocimiento de la realidad para que fueran felices y dóciles en su imbecilidad. Y en eso siguen y en eso están.

Cuando la Historia ha puesto en nuestras manos casi toda la sabiduría humana a través de la red de redes y algunos utilizan ese medio para ser aun más gilipollas, no se debe de tener pena. Que sigan haciéndose cada vez más chicos, más cobardes y más mediocres.

Pero la gente con dos dedos de luces debe de hacer precisamente todo lo contrario y... cuando llegue el tiempo de la cosecha veremos quienes heredarán la Tierra y quienes terminarán en las hogueras de las malas hierbas.

Hace dos años, surgió la "revolución inane"; con narices de payaso, guillotinas de cartón, acampadas jipis y batukadas. No han conseguido nada real ni tampoco lo conseguirán.

Pero eso sí, como buenos tontos útiles al sistema, mantienen alejados de sus manifestaciones a "xenófobos, fascistas, misóginos, homófobos y amantes de la papiroflexia". Y mientras tanto, los parados españoles sufren la amenaza del desahucio, la injusticia y la penuria.

miércoles, 5 de junio de 2013

Publicidad geNOcida: Ralph Lauren.

Imagen de una campaña publicitaria en la que la marca de ropa Ralph Lauren fomenta el mestizaje, transmitiendo el mensaje de que la aniquilación de la raza blanca es un hecho positivo.

Nótese cómo, una vez más, la persona de raza blanca es la mujer, para de esta forma no sólo hacer apología del geNOcidio blanco, sino también humillar al hombre blanco.

Mencionar también que el uso de niños en lugar de adultos cumple una tercera función, que es adoctrinar en el mestizaje a los niños que vean el anuncio publicitario. Un menor es más fácil de lobotomizar que un adulto, de ahí el interés de las empresas de ideología genocida el utilizar menores en sus campañas.


Por eso cada vez mas gente dice que "antirracista" es una palabra en clave para antiblanco
 
Informacion adicional: 
 
"Casualmente" Ralph Lauren es judio.

El problema no es el terrorismo, es la inmigración masiva.

Estos días hemos visto las tremendas imágenes de las revueltas inmigrante-ultraizquierdistas en Estocolmo y de la muerte de un soldado inglés degollado a manos de un supuesto terrorista islamista “británico” de origen nigeriano. En la misma España, en Bilbao, otro musulmán ha violado y cortado un dedo a una educadora social.

  La inmigración masiva está siendo la peor plaga que han sufrido España y Europa en siglos 

Los sucesos de Londres tuvieron lugar el mismo día en el que en Estados Unidos se detenía (y se mataba) a un presunto colaborador de los chechenos de Boston. Todavía es pronto para decir si lo que ha pasado en Londres es de verdad un atentado islámico o es el enésimo montaje de falsa bandera (como en Boston) llevado a cabo por los servicios secretos anglo-sionistas para justificar su política internacional. Desde luego, la aparición en escena de ese extraño grupo de hooligans sionista-multicultural llamado Liga de Defensa Inglesa no es un buen indicio. Pero sea lo que sea, tenemos un problema.

En el caso británico, desde el final de la Segunda Guerra Mundial se empiezan a abrir las fronteras a la inmigración. El mismo Winston Churchill advirtió de las consecuencias negativas que esto tendría, al igual que Enoch Powell algunos años después. A partir de los años 80, promover la inmigración masiva se convierte en una estrategia deliberada del Partido Laborista ¿con qué motivo? Destruir a la Inglaterra tradicional, porque de esa Inglaterra viene la razón de existir de su rival político, el Partido Conservador. Si destruyes la Inglaterra tradicional y te atraes el voto extranjero, acabas con los conservadores, esa fue la estrategia laborista. Ahora bien, se podría pensar que los conservadores británicos se opondrían radicalmente a esta política, pero nada de eso. La derecha es igual de traidora en todas partes y los conservadores británicos, viendo que la mano de obra barata inmigrante era buena para sus empresas, han sido tan pro-inmigración como los laboristas.

Nos dicen lo de siempre: “los musulmanes extremistas son una minoría, la mayoría son pacíficos, la solución es perseguir sólo a los extremistas”. Esta frase suena muy bien en la teoría pero en la práctica tiene varios fallos. Primero, los llamados “extremistas” son los auténticos musulmanes, son los que siguen al pie de la letra las leyes islámicas. Los llamados “moderados” son musulmanes que se han alejado del islam auténtico. Segundo, esa separación entre moderados e integristas es imposible, ya que supone que los moderados van por un lado y los integristas por otro, pero en la práctica los moderados y los integristas están mezclados entre ellos. Un moderado puede tener hijos integristas o incluso un moderado puede volverse un integrista si se dan ciertas condiciones. En una pandilla de amigos, en el trabajo, en un barrio...hay moderados e integristas, y los moderados en muchos casos se ponen de parte de los radicales, bien porque son sus familiares, amigos o vecinos, bien porque en el fondo simpatizan con ellos, bien por miedo o por lo que sea, el hecho es que esa separación es imposible en la práctica.  

  Disturbios organizados por inmigrantes y grupos de ultraizquierda en Suecia

En Londres y en Estocolmo (y en toda Europa) las poblaciones están en estado de shock y el primer impulso es irse a quemar mezquitas. No hay que asaltar ninguna mezquita. En todo caso, habría que asaltar el parlamento inglés, la casa de su Primer Ministro y las sedes de los principales partidos y medios de comunicación, que son los auténticos culpables. Este shock emocional impide a la gente hacerse otro tipo de preguntas como por ejemplo ¿Por qué hay terroristas islámicos en Europa? ¿por qué hemos permitido que una ideología como el islam se asiente en nuestro país? ¿por qué con nuestro dinero se financia su natalidad en nuestro suelo? ¿quién ha incumplido su obligación de controlar nuestras fronteras? ¿quién es el responsable de todo esto? La respuesta es muy sencilla, los responsables son todos los gobiernos británicos y suecos (y europeos) de los últimos cincuenta años.

Otra pregunta básica que nadie se hace ¿qué relación hay entre nuestra política exterior, nuestra política de inmigración y lo que ha pasado en Londres? el seguidismo de los países europeos a la criminal política del eje USA-OTAN-Israel en el mundo islámico combinada con una política de puertas abiertas al islam es de dementes ¿tiene sentido que Europa importe millones de musulmanes y luego apoye la muerte de cientos de miles musulmanes en Palestina, Iraq, Afganistán o Siria? No estamos diciendo que esto sea el motivo principal, seguramente lo de Estocolmo no tiene nada que ver con la política exterior de Suecia y sí mucho que ver con inmigrantes viviendo de subsidios públicos que les han sido recortados, pero está claro que la política exterior de Europa no es la correcta.

La solución es muy sencilla. Primero, inmigración musulmana cero hacia Europa. Aún más en un momento en el que el norte de África está en plena expansión demográfica e integrista (y España es tierra de frontera, a ver si nos enteramos, y ya tenemos un millón y medio de musulmanes y cientos de mezquitas por todas partes, un diez por ciento de las cuales están dirigidas por el salafismo, la rama más integrista del islam). Segundo, olvidarnos de absurdas separaciones entre moderados y extremistas. El extremismo es el islam y mientras haya islam habrá extremistas y terroristas islámicos, así que la única solución es la devolución de población musulmana a sus países de origen hasta que su número en nuestros países sea lo bastante bajo como para no ser una amenaza. Tercero, dejar de hacer seguidismo del eje USA-Israel en Oriente Medio.

En resumen, en política interior, reconocer que el problema de fondo no es el terrorismo islámico (que en algunas ocasiones como el 11-S y el 11-M ni siquiera es islámico), sino la inmigración masiva musulmana, por lo que dicha inmigración hacia Europa debe ser frenada y repatriada, y en política exterior, alejarnos del eje USA-Israel lo máximo posible y establecer amistad con los países y movimientos árabes alejados del islamismo.