El sargento David Fernández Ureña
Afganistán siempre ha sido un país atrasado, habitado por diversas
tribus que vivían de una forma casi feudal. Pero en los años 70 esto
cambió con la aparición del izquierdista (comunista para algunos)
Partido Democrático Popular (PDP) que consiguió llegar al poder en 1978.
El PDP tenía un programa de gobierno en el que pretendía realizar una
serie de reformas sociales, incluyendo leyes a favor de las mujeres. Los
grupos religiosos que habían monopolizado el poder hasta entonces se
asustaron, pero contaban con apoyos. Primero de Arabia Saudí, país
fundamentalista islámico, luego de Pakistán, por miedo al “efecto
contagio” y finalmente de los Estados Unidos, aliado de los anteriores y
que veía al PDP como una amenaza en su “lucha contra el comunismo”.
Esta alianza empezó a armar y a financiar a los rivales del PDP, los
islamistas afganos, lo que llevó al PDP a pedir ayuda a la Unión
Soviética, que envió a sus tropas para ayudar al Ejército Afgano (del
PDP) en 1979.
Ese fue el inicio de la guerra entre los islamistas afganos y la Unión Soviética, que terminó diez años después con la victoria de los primeros, iniciándose en 1992 un gobierno islamista que empezó la represión masiva, cierre de escuelas, opresión brutal de las mujeres con violaciones incluidas, robos… También se continuó con el comercio del opio, del que se extrae la heroína y que ya había sido utilizado para financiar la guerra durante los años 80 (de Afganistán venía la heroína que entraba en España en masa en los años 80 y que tantos sufrimientos causó en muchas familias españolas) llegando a ser Afganistán el mayor productor de heroína del mundo. Los excesos de este gobierno provocaron que en el año 1996 los talibanes, también islamistas, pero menos corruptos, se hicieran con el poder. Eran unos fanáticos, pero con ellos se terminó el pillaje, las violaciones masivas y se acabó con la producción de opio.
Esto no impidió a los Estados Unidos tener una buena relación con los talibanes. Está demostrado que los talibanes se convierten en los malos de la película en el momento en que se niegan a darle a petroleras americanas el permiso para construir un oleoducto que, saliendo de Asia Central, pase a través de Afganistán y llegue al Océano Indico. Después de esto tuvo lugar el auto-atentado del 11-S, atribuido a un espectro llamado Ben Laden, supuestamente ayudado por los talibanes, y que fue la excusa perfecta para invadir Afganistán.
Ya han pasado doce años y las razones que se nos dieron para aceptar la guerra son cada vez menos creíbles. Nos siguen diciendo que estamos allí “para llevar la democracia” ¿pero cómo se va a democratizar un país que está en la Edad Media, analfabeto y compuesto por diversas tribus enfrentadas entre sí, en el que el actual gobierno no controla nada fuera de Kabul? Por no hablar de la “democracia” que hubo en las últimas elecciones, un auténtico fraude montado para que ganara el candidato de Estados Unidos, Hamid Karzai, ex agente de la CIA y ex empleado de la petrolera Unocal. Nos dijeron que íbamos a “liberar a las mujeres” pero las mujeres afganas siguen llevando el mismo burka que hace doce años. Nos dijeron que íbamos a “luchar allí para que los islamistas no vengan aquí”.
Ese fue el inicio de la guerra entre los islamistas afganos y la Unión Soviética, que terminó diez años después con la victoria de los primeros, iniciándose en 1992 un gobierno islamista que empezó la represión masiva, cierre de escuelas, opresión brutal de las mujeres con violaciones incluidas, robos… También se continuó con el comercio del opio, del que se extrae la heroína y que ya había sido utilizado para financiar la guerra durante los años 80 (de Afganistán venía la heroína que entraba en España en masa en los años 80 y que tantos sufrimientos causó en muchas familias españolas) llegando a ser Afganistán el mayor productor de heroína del mundo. Los excesos de este gobierno provocaron que en el año 1996 los talibanes, también islamistas, pero menos corruptos, se hicieran con el poder. Eran unos fanáticos, pero con ellos se terminó el pillaje, las violaciones masivas y se acabó con la producción de opio.
Esto no impidió a los Estados Unidos tener una buena relación con los talibanes. Está demostrado que los talibanes se convierten en los malos de la película en el momento en que se niegan a darle a petroleras americanas el permiso para construir un oleoducto que, saliendo de Asia Central, pase a través de Afganistán y llegue al Océano Indico. Después de esto tuvo lugar el auto-atentado del 11-S, atribuido a un espectro llamado Ben Laden, supuestamente ayudado por los talibanes, y que fue la excusa perfecta para invadir Afganistán.
Ya han pasado doce años y las razones que se nos dieron para aceptar la guerra son cada vez menos creíbles. Nos siguen diciendo que estamos allí “para llevar la democracia” ¿pero cómo se va a democratizar un país que está en la Edad Media, analfabeto y compuesto por diversas tribus enfrentadas entre sí, en el que el actual gobierno no controla nada fuera de Kabul? Por no hablar de la “democracia” que hubo en las últimas elecciones, un auténtico fraude montado para que ganara el candidato de Estados Unidos, Hamid Karzai, ex agente de la CIA y ex empleado de la petrolera Unocal. Nos dijeron que íbamos a “liberar a las mujeres” pero las mujeres afganas siguen llevando el mismo burka que hace doce años. Nos dijeron que íbamos a “luchar allí para que los islamistas no vengan aquí”.
Pero desde DN decimos ¿hay hoy menos islamistas en Europa que en 2001?
Nadie lo cree, hay muchos más, hay muchas mezquitas más (legales e
ilegales) básicamente por una suicida política de inmigración que ha
hecho que haya muchos musulmanes más. Si el islam conquista Europa no
será porque los analfabetos talibanes nos conquisten, sino por la
inmigración y por la demografía. Y mientras, en estos doce años,
nuestras fronteras han sido violadas por millones de personas, nuestros
soldados están muriendo en la otra parte del mundo en una guerra que ni
nos va ni nos viene, cuyo único motivo es asegurar los intereses
geoestratégicos de Estados Unidos y al mismo tiempo potenciar el tráfico
de drogas internacional, cuya cúpula no está en Afganistán,
precisamente ¿y aún nos dicen que David Fernández Ureña ha muerto
“defendiendo a España”?¿de qué?
¿Cuantas mezquitas de Europa han sido financiadas por los talibanes? ninguna, porque el auténtico financiador y exportador del islamismo radical en España y Europa es Arabia Saudí (aliado preferente de USA-Israel), al igual que quince de los diecinueve presuntos terroristas del 11-S eran saudíes, al igual que Arabia Saudí es una dictadura teocrática y corrupta, pero nadie dice que hay que invadirla ni “llevar la democracia” a este país. Es bastante difícil creer que estamos luchando contra los islamistas en Afganistán cuando los que promovieron la invasión y ocupación de este país son los mismos que quieren que la islamista Turquía entre en la UE, los mismos que apoyaron a los musulmanes de Kosovo y Chechenia contra los cristianos serbios y rusos y los mismos que apoyaron a los islamistas de Libia contra Gaddafi y ahora a los de Siria contra Al-Assad, líderes que daban plena libertad a los cristianos.
Desde DN pedimos el retorno inmediato de las tropas de Afganistán a casa, aunque enseguida saldrán los idiotas de turno diciendo, como dijeron tras la retirada de Iraq, que eso sería “cobarde”, aunque no nos importa, ya que para esta gente lo “valiente” parece ser que la mayor potencia militar del planeta bombardee poblaciones civiles de países del Tercer Mundo, por lo que su opinión no nos afecta. También nos dirán que si nos vamos los islamistas tendrán vía libre para invadir España y Europa a lo que contestamos que eso hace años que ha ocurrido, que tenemos a decenas de millones de musulmanes dentro de nuestras fronteras y que, aunque sólo sea por estadística, millones de ellos son islamistas radicales. Para impedir esto habrían bastado leyes de extranjería y control de fronteras correctos, no hacía falta invadir países ajenos. Nuestra presencia en Afganistán tampoco ha impedido que el integrismo islámico se esté extendiendo por todo el norte de África (nuestra frontera sur) desde hace meses.
Desde DN nuestro más sincero pésame a la familia del sargento y nuestro desprecio por las élites mundiales(y por los neocons españoles) que engañan a nobles jóvenes para utilizarlos en su beneficio.
Ni un soldado español más muerto por intereses ajenos. Pedimos la vuelta de nuestra gente a su país y que cumplan aquí su auténtica misión: proteger las fronteras, la soberanía y la independencia de España.
DEMOCRACIA NACIONAL - ¿Caído por España? ¡¡No más muertos por USA-Israel!!
¿Cuantas mezquitas de Europa han sido financiadas por los talibanes? ninguna, porque el auténtico financiador y exportador del islamismo radical en España y Europa es Arabia Saudí (aliado preferente de USA-Israel), al igual que quince de los diecinueve presuntos terroristas del 11-S eran saudíes, al igual que Arabia Saudí es una dictadura teocrática y corrupta, pero nadie dice que hay que invadirla ni “llevar la democracia” a este país. Es bastante difícil creer que estamos luchando contra los islamistas en Afganistán cuando los que promovieron la invasión y ocupación de este país son los mismos que quieren que la islamista Turquía entre en la UE, los mismos que apoyaron a los musulmanes de Kosovo y Chechenia contra los cristianos serbios y rusos y los mismos que apoyaron a los islamistas de Libia contra Gaddafi y ahora a los de Siria contra Al-Assad, líderes que daban plena libertad a los cristianos.
Desde DN pedimos el retorno inmediato de las tropas de Afganistán a casa, aunque enseguida saldrán los idiotas de turno diciendo, como dijeron tras la retirada de Iraq, que eso sería “cobarde”, aunque no nos importa, ya que para esta gente lo “valiente” parece ser que la mayor potencia militar del planeta bombardee poblaciones civiles de países del Tercer Mundo, por lo que su opinión no nos afecta. También nos dirán que si nos vamos los islamistas tendrán vía libre para invadir España y Europa a lo que contestamos que eso hace años que ha ocurrido, que tenemos a decenas de millones de musulmanes dentro de nuestras fronteras y que, aunque sólo sea por estadística, millones de ellos son islamistas radicales. Para impedir esto habrían bastado leyes de extranjería y control de fronteras correctos, no hacía falta invadir países ajenos. Nuestra presencia en Afganistán tampoco ha impedido que el integrismo islámico se esté extendiendo por todo el norte de África (nuestra frontera sur) desde hace meses.
Desde DN nuestro más sincero pésame a la familia del sargento y nuestro desprecio por las élites mundiales(y por los neocons españoles) que engañan a nobles jóvenes para utilizarlos en su beneficio.
Ni un soldado español más muerto por intereses ajenos. Pedimos la vuelta de nuestra gente a su país y que cumplan aquí su auténtica misión: proteger las fronteras, la soberanía y la independencia de España.
DEMOCRACIA NACIONAL - ¿Caído por España? ¡¡No más muertos por USA-Israel!!



























