Las personas que piensan que sus fetiches son más importantes que ganar son solo otra clase de adversarios. Estamos hartos de ver a estas personas siendo mimadas. Si quieres ser un troll en internet con memes, genial, pero si quieres participar en acciones con la población de tú país, intenta al menos parecer un español de clase trabajadora o un tío elegante y serio.
Estas personas no quieren ganar. Odian ganar. Quieren jugar a un juego de disfraces.
Representan cualquier cosa que sea aceptada como sentido común para cualquiera de nuestros bisabuelos, pero no para la gente del año 2018. Hitler estuvo haciendo explícitamente las cosas que funcionaban con la población, no promocionando extrañas vestimentas para la época o símbolos anacrónicos. Vestirse en público con atuendos raros hoy sería como si Hitler hubiese vestido a sus tropas con uniformes confederados. No tiene sentido. No logra ningún objetivo. Está bastante claro que si un movimiento callejero atrae a personas normales, puede obtener éxitos rápidamente. Si atraes a los bichos raros, solo tendrás algunos monstruos disfrazados, y todo esto terminará. Y muchos de nosotros no vamos a dejar que esto termine, y tú tampoco. Hail victoria.
William Pierce hablando de algo similar: https://www.youtube.com/watch?v=Hldn5Cu29Q0


No hay comentarios:
Publicar un comentario