En este contexto, la cifra realmente indicativa de la marcha del empleo sería la de cotizantes a la seguridad social pero de nuevo, en un contexto de precarización masiva del empleo y reducción de salarios, esta cifra también resulta engañosa. Supongamos un puesto de trabajo de 40 horas a la semana y que cobra 1.200 euros al mes, que es sustituido por dos puestos de 15 horas a la semana que cobran 500 euros al mes cada uno. La estadística nos dirá que hay el doble de cotizantes que antes, cuando en realidad se han destruido 10 horas de trabajo y, al reducirse el salario, el Estado también recauda menos en cotizaciones.
Esas dos estadísticas (recaudación del Estado por cotizaciones y horas trabajadas) deberían ser las realmente indicativas de la marcha de la economía. La primera no la sabemos, ya que la prensa adicta al gobierno se cuida mucho de darla, pero teniendo en cuenta que el Gobierno ha vaciado más de la mitad de la hucha de las pensiones en los últimos cuatro años (1), es evidente que no es demasiado buena. Si de verdad se estuviera creando tanto empleo ¿por qué el gobierno acude una y otra vez al fondo de las pensiones para poder pagarlas?¿no debería poder hacerlo con lo recaudado vía cotizaciones sociales?
Todo esto en un contexto internacional en el que todo es favorable al gobierno: devaluación del euro, petróleo barato, barra libre del Banco Central Europeo e inestabilidad en el norte de África y Turquía, lo que desvía importantes cantidades de turismo hacia España. Ninguna de estas circunstancias se deben a la acción del gobierno español. Aún así, vemos que sólo hay 60.000 cotizantes más que hace cuatro años, vemos cómo España incumple el déficit pactado con la UE año tras año, cómo se ha vaciado la mitad de la reserva de las pensiones, vemos cómo no sólo no se ha cambiado el modelo productivo laboral tercermundista, sino que se ha radicalizado aún más, vemos cómo nos exprimen a impuestos (2), que el 70% de los parados no tienen prestaciones de ningún tipo (3)y cómo la deuda pública total se ha disparado a niveles sin precedentes en la historia: casi 400.000 millones de euros más en apenas cuatro años. Estamos en una situación de vulnerabilidad máxima. Dependemos de que el Banco Central Europeo nos siga prestando dinero (que hay que devolver) para poder funcionar. El día que deje de hacerlo o simplemente suban los intereses vamos a pasar serios problemas.
Democracia Nacional

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