En el mundo antiguo se consideraba que el 90% de la población eran
individuos tarados, irracionales, maliciosos, despreciables y
problemáticos.
Frente a ese 90% había otro 10% radicalmente distinto. Ese 10% eran
bondadosos, responsables, sensatos, amaban la sabiduria y la virtud,
etc.
El ser humano está formado por un cuerpo (igual que los cocodrilos o los
leones) pero también está formado por un espíritu. Y es ese espíritu el
que nos empuja hacia la verdad y la virtud, el que hace que odiemos la
injusticia, la traición y el resto de cosas malas, el que hace que
abandonemos el placer y nos entreguemos al deber aunque nos suponga la
muerte, etc. En suma: es ese espíritu el que nos convierte en seres
humanos.
De hecho los antiguos solo consideraban humanos a ese pequeño porcentaje
de la población. A los demas los consideraban subhumanos y los
consideraban un caso perdido porque son así de nacimiento y no hay nada
que hacer. Y cuando digo que los consideraban subhumanos lo digo
literalmente.
Un ejemplo que menciona Cicerón es que un niño humano (es decir: un niño
que es hijo de los miembros de la élite) tiene tanto deseo de aprender
que incluso aunque lo reprendas y lo azotes el niño volverá a la carga y
no vas a poder impedir que el niño indague y aprenda.
En cambio un niño que no es humano (es decir: un niño que no es hijo de
la élite; o sea que pertenece a ese 90% de la población a la que no se
consideraba humana) no tiene ningún deseo de aprender nada. No hace
falta reprenderlo ni castigarlo porque él no tiene deseo de aprender. Es
como si el amor a la sabiduria no formara parte de él. Es como si el
espiritu que nos convierte en seres humanos no existiese en él.
Os copio aquí unas palabras de Cicerón en las que habla acerca del modo de ser que tienen los niños que son humanos:
"!Que apasionamiento ponen en todo! ¡Que esfuerzos realizan! !Que
explosiones de alegría cuando ganan! ¡Cómo se avergüenzan de haber
perdido! ¡Qué trabajos no soportan para ser los primeros de entre los
primeros! ¡Cómo gozan al aprender algo nuevo!"
Sobre el igualitarismo moderno no hace falta que os diga nada.
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