jueves, 13 de junio de 2013

La farsa democrática.


Cualquiera de los personajes que hoy día dicen representar al pueblo español, los que fingen que gobiernan, los que mandan en la trastienda o los que sólo aprietan el botón de su escaño para votar al dictado de su jefe de filas, no son demócratas, no pueden serlo. ¿Cómo podrían ser merecedores de tal calificativo quienes sostienen un modelo político inviable, finiquitado, en el que brillan por su ausencia la igualdad ante la Ley, la separación de poderes y la representación directa? ¿Cómo pueden arrogarse el título de demócratas aquellos que conculcan los principios sagrados de la democracia clásica, con premeditación y alevosía, a cambio de un sobre con dinero? Al igual que no se puede aborrecer a los animales y declararse amante de la naturaleza, no se puede sentir aversión hacia la libertad del ciudadano común y presumir de demócrata. 

Es evidente, incontestable, que quien se apropia de los más altos símbolos del Estado y convierte las instituciones en lugares opacos y corruptos, en meros instrumentos de esa economía cerrada del enriquecimiento ilícito que nos ha conducido a esta crisis, y no deja ni un solo organismo, por insignificante que sea, al margen de sus manejos, de demócrata no tiene nada. Increíble que a estas alturas haya que estar denunciando lo obvio.

Nunca antes fue más pertinente el refrán “dime de qué presumes y te diré de qué careces”. En efecto, en boca de quienes expulsan de las instituciones a la sociedad civil española, “nosotros los demócratas” resulta una frase irritante y dolorosa; un insulto a la inteligencia individual y colectiva. Sin embargo, y pese a ser cierto que la democracia no atraviesa su mejor momento en ninguna parte del mundo, en Europa ahora ya saben qué “demócratas” son estos. Y a lo mejor no les gusta y, aunque sólo sea por guardar las formas, protestan.

1 comentario:

  1. Burocratas, Plutocratas, Vende patrias, les definiria mejor su cometido. Y luego si estan respaldados por sus medios de ''Manipulacion'' hay que hacer un gran ''Cliche'' de que el ciudadano medio y correcto no sientan, ni vean , ni piensen..

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