El infante brota el ideal desde su corazón:
Todas las patrias viejas y arrugadas, todos sus hombres sin sangre ni rostro.
Todas las lágrimas vertidas en conciencias infantiles,
el crujido, nervio, de la carga histórica puestas en su futuro.
Sus pequeñas zancadas serán el nuevo arado que trabaje el oxido,
germinando nuevos sueños y endureciendo por siempre la nueva raíz...
El mal, cáncer, de nuestra era ya corrompe nuestras mentes, nuestros deberes,
es un río descontrolado que doblega a patrias, a hombres, a razas...
Y ellos, en su pureza, aguardan en lo alto de la montaña su época,
creando desde su inocencia una nueva patria; con su tierra, su agua, su cielo...
No existe nada mejor que ver brotar un ideal desde el fondo del corazón.
Herencia de sangre, herencia de honor:

Padre, inclino mi rodilla por ultima vez en mi vida,
y lo hago delante de tu honrosa tumba.
Bajo tu espada y tu escudo, tus armas sagradas,
te pido que seas en mi partida mi luz, mi guía,
te pido que seas en el combate el escudero de mis días.
Sí, padre, llego el momento de partir hacia la justicia,
pues ella será la voz definitiva en el desfiladero de la muerte.
Porto las armas que me ofreciste en mi doctrina,
pues solo ellas son merecedoras de nuestra sangre.
Presta siempre mi empuñadura y musculoso mi escudo.
Espero superar en la lid toda recompensa y estar a la altura del linaje,
estar en la cúspide del dolor y no ceder ante la lágrima,
permanecer en primera linea de combate dando ejemplo,
magnificar nuestro pueblo, nuestro hogar, nuestra sangre guerrera...
Todo ello padre lo haré desde el honor y el respeto hacia el enemigo.
Que los deseos de victoria no me conviertan en tirano,
ya que mis armas no se forjaron en la mediocridad,
fueron trabajadas en el calor de la bondad y la razón.
Y si ellas han de vencer en la tormenta de la lucha, teñidas en sangre,
no lo harán atravesando el acantilado de la inmoralidad, de la injusticia...
Espero alcanzar los desafíos que se ciernen sobre nuestra patria,
que los días de vida sigan soplando a favor de los drakkars,
que los vientos coronen nuestras esperezas, nuestros sueños...
Seguiré tus consejos hasta el fin de mi existencia,
parto ya, padre, hacia la victoria o hasta la más heroica muerte.
Castillos de mi España:
Entre la herencia ancestral, una tierra de paz y nobleza.
Torreones de castillos murmullan al viento tristeza,
sobre sus cimientos se hace el silencio de actual flaqueza,
añoranza entre el paso de las lunas de tiempos de antigua realeza...
Dieron cobijo a la guerra en busca de libertad y grandeza,
crecieron entre héroes, siendo infatigable fortaleza.
Leyendas y mitos se esconden en blasones de inigualable riqueza,
ondeando en fantasmales estandartes de añeja y virginal pureza...
Fueron tiempos de tierra de castillos, de vida y proeza,
donde sus murallas eran piel dentro de la naturaleza,
donde los latidos eran armonía de hermandad y franqueza...
En la aurora del imperio fueron savia y corteza,
hoy observan el miedo entre sus vetusta raíz de invencible viveza,
al acoso de su legado, se les escapan lágrimas ante nuestra languideza...
Nueva guardia:

Desearía retroceder en los tiempos,
ser orgullo de tu inmensa identidad.
Evadirme de la realidad,
inventando un destino de agresividad...
De algún ancestral guerrero, muerto a destiempo,
heredo su sanguinario acero y su brava heroicidad.
No rindo pleitesía a dioses, sólo a mi tierra
y su libertad. A la que mi espíritu se aferra.
Fluyen los sueños, entre estrellas que cubren el cielo,
y la llama de mi corazón va perdiendo el dolor.
Es mi estirpe la que riega el jardín de calor,
la que es dominio y amor más allá del valor...
Entre héroes de ayer siembro la semilla de mi huella,
entre sendas de guerra gotea mi sangre de Iberia,
entre olas silvestres surco en mares llenos de adversa artillería.
Orgullo, sufrimiento, honor y lealtad,
son palabras que hacen de séquito al sentir tu tacto,
son palabras que recuerdo cuando esa bala perdida hizo impacto...
La lírica en las trincheras se vuelve eco de susurro,
condenado entre sueños y realidad me lanzo a la vanguardia.
La muerte mi alma ya amarra, cual vida que en sombras ardía,
No es castigo sentir la guadaña,
ahora mi vida ya vive eterna por la infatigable España,
relevando a los mitos en la oscura y fría guardia...
El despertar de los guerreros:

¡Un ocaso de agonía y apátridas!
En los pensamientos de la patria
la conciencia susurro a los guerreros,
para demandar protección ancestral...
¡Una época de traidores! La corrupción
azota los cimientos de su piel
y verte lágrima de sumisa ante falsa democracia.
En silencio, sobre las sepulturas
de sus héroes soporta tan infame traición.
El viejo lince hispano,
ronronea el sentir del leal...
Sobre las tumbas amanecen rayos de sol,
cual destello de ángeles custodios;
despiertan de la eternidad soldados del legado,
alterados por las heridas de su madre España.
Viejas espadas alzan la voz,
pálidos aceros recobran vida, corazones de oro y sangre...
Sus miradas arden en cólera inmortal,
cicatrices hereditarias exhalan su cuerpos,
heridas de coraje y orgullo de su pueblo y raza...
Se inundan las calles y plazas del viejo espíritu,
ahora la gloria vuelve a brillar sobre su piel.
Los gemidos del dolor son ahora gritos de venganza,
la tierra de nuestros ancianos vuelve a respirar,
la tierra de nuestro corazón vuelve a latir en libertad...
Almas inmortales:

Me senté mirando el horizonte,
entre rocas, en la soledad del monte.
Mi mirada se evadió entre sueño,
viento que acaricia mi rostro norteño.
El viejo sendero me guió hasta tus huellas,
cuando mi corazón era un susurro pequeño...
El águila alcanza el sol en vuelo de libertad,
el lobo se refresca en ríos cristalinos.
Los lazos de mis ancestros agarran mi pubertad,
impulsan mis creencias sin miedo...
Y una anciana voz escuche entre la lealtad del aire,
eran palabras de un guerrero de raíz visigoda.
"Buscaste respuesta y tu corazón sin ayuda la halló,
llegaste entre grilletes de dudas en época de desaire.
Has notado que tu sangre no es igual a las demás,
que eres portador de un testigo que no debe morir..."
En mi soledad bese su espíritu, que la nada evaporo,
y corrí todo lo deprisa que pude entre espigas y matorrales.
El eco flotaba entre mis oídos, susurrando su sentir,
sabedor que poseía la confidencia de las almas inmortales.
Las palabras atravesaron mis entrañas, mi prosperidad,
ahora el cenit de la primavera navega en mi realidad...
Y sobre mi cuerpo, acelerado, brota un eterno ideal.
mientras el cielo se cubre de nubes que enaltecen savia de lágrima...
Mi sangre fluye en el manantial de raza aventurera,
tomando la senda de la revolución guerrera.
Y descubrí en la soledad de mi cuerpo mi verdadero amor,
alzando libres sentimientos que quebraron mi antiguo dolor.
Destrozo el llanto que cubría mi estandarte,
y lo enarbolo al viento con pasión purificando su honorable arte...
Me senté mirando el horizonte,
entre rocas, con la compañía de un pueblo valiente...
Sueño perpetuo:
Desde tu montura escuchas la voz de la batalla,el viento destila el rugir de los timbales.Estandartes de guerra rompe el cielo deshilando la paz,la tormenta de los aceros ya arde en los cuerpos cruzados.Tu mirada perdida se eleva al espíritu de los caídos,los miedos se evaden con el goteo del sudor...Besas la cruz que portas en la empuñadura de tu salvadora,metal endurecido en las fraguas de los ancianos herreros.Sabes que esta jornada perdurará por siempre en tu memoria,que el sentir de tu corazón es igual que el de tus hermanos.El coraje y la ansias de victoria viven ya en tu alma,sientes la mirada de la vida eterna en el frente de combate...La gloria espera después de la media luna,el destino, mensajero de la cruz, es muerte o victoria.Las palabras ya están vertidas en espadas ensangrentadas,y tu voz, vuestras voces, ruge más fuerte que la de enemigo...
Leyendas de elegidos:
Entonces debo acariciar la tumba de los héroes,
postrado de rodillas sobre esta santa paz.
Días de suave resplandor y fragancia de existencia,
que estas almas una vez se alzaron en defensa de la patria.
Corazones cuyos soles arrebataron la sonrisa a la muerte,
haciendo la historia de sus figuras eterna presencia...
Yo deseo contemplar los pueblos de España, cuna de héroes,
en este suelo que cultivo guerra al invasor para recoger paz.
De las tormentas de aquellos siglos llega nuestra existencia,
reinos forjados en acero para una eterna y larga patria.
Leyendas esparcidas, de norte a sur, sobre vida y muerte,
leyendas de elegidos que custodian por siempre nuestra presencia...
La voz:

Espera, cruzado, haz un alto sobre el camino
y escucha el sonido de la vida en el laberinto de la guerra.
Alza la vista al frente y observa el paisaje que la muerte encierra,
tus ojos son ahora vigilas de un mundo ensombrecido...
Levanta tu espada y eclipsa el brillo de este falso sol,
que tu cuerpo se convierta en sombra y tu sentir en arma sangrienta.
La batalla adquirirá su máximo apogeo al tronar de los timbales,
cuando amanezca una nueva luna sobre el horizonte encrestado...
Sujeta con valentía y pasión la empuñadura de tu acero,
proyecta el filo hacía las entrañas enemigas.
Siente como la sangre se expande sobre su cuerpo tendido,
cegando por siempre el latido de su corazón...
Si tu ser necesita un descanso observar el valor de tu amigo,
oculta tu fatiga y carga de nuevo hacía el frente,
que si tus brazos y tronco emanan sangre,
él con gallardía tu alma vengará...
Y si al nuevo alba tu vida respira,
será razón de que una nueva luz amanece sobre la tierra,
ocultando por siempre el desafió de la media luna.
Y tu espada, victoriosa, buscará el regreso al hogar...
El día que la muerte huyó:
Muerte, eres demasiada vulnerable para hacerme temblar,mas la sombra de tu reinado se extiende entre picas y pólvora.Mis manos no siente los nervios ante tu tenebrosa hora,mientras mi enemigo siente el tormento al oírte hablar...Te crees ganadora de la última batalla, de esa que marcará época,donde tus huestes sembraran sus leyes entre sangre y lágrimas de dolor.No podrás arrebatar mi corazón, escaparé triunfal de tu putrefacto olor,y tu encolerizada visión ante mi embravecido valor se volverá loca.Sabes que te enfrentas a un tercio español, ahora ya lo empiezas a notar.Ves el avance de mi sangre, mientras tus huellas se notan en el flotar,tus limites cardinales ya se empiezan a acotar...Mientras un tercio viva yo seguiré en el paraíso terrenal,custodiando el imperio entre risa y arsenal.Ahora querida muerte ya lo sabes, un tercio español no es venal...___________________________________*Para
los europeos de su tiempo no hubo sombra de duda: durante casi ciento
cincuenta años, entre 1534 y finales del siglo XVII, los tercios
españoles fueron las mejores unidades militares del mundo. Tres siglos
después de su desaparición, todavía se comparan los tercios de
infantería española a las legiones romanas y las falanges macedónicas.
Viejo tercio:
Resiste tu figura, oculta en la umbría.
Temerario de la muerte, siervo de la sangre.
Tus heridas, símbolos de hombría.
Criado entre sudor y llanto,
sabes que tu pica es el encanto.
El vivir en guerra es tu única verdad,
una audición donde no entra la debilidad.
Sentir tu cuerpo, herencia del ayer,
viejo tercio arrollador.
Hoy miras al frente con total creencia,
sabes que tu mirada es para el joven influencia,
tu estigma es de indomable batallador.
La tela de Borgoña portas grabada al fuego,
y sientes su latido en el pecho
transmitiendo sentimientos de fortuna.
Espada y daga acuñadas para ajusticiar,
tus armas maldición para el enemigo,
su vida o la tuya eso es para ti negociar.
Mañana te visitará la muerte, aceptas tu castigo,
será una gran liberación o tal vez infortuna.
...os marco el destino:
Cuando el sol de la vieja Europa se apagay difunden sus valerosas lágrimas las estrellas,cerca de los antiguos campos de batallasretumban violentas las armas de los espíritus...Sepultadas en ancestral sangre de guerreros,todas las heroicas espadas que apreciaron la libertady que ya no volverán a desafiar a los vientos infieles,ya que nunca llegarán sus lamentos a la juventud perdida.¡Descansa espadas de Europa! volver a esos lugaresbañados por los rayos del sol, donde la sangre os cubre en olvido.En lejanos campos de batalla os marco el destino,y sobre las tumbas de los verdaderos héroes debéis reposar.Sobre el eterno sol o las más indomables tinieblas,allí donde no perturbe vuestro sosiego el cobarde apátrida.Sí, dormir allí. Que algún día nuestras manos anhelaran empuñar las armas,y entonces nuestros espíritus podrán derribar la puerta donde descansan los héroes...
Ve y corre:
Joven, ve y corre, destroza por siempre sus cadenas,
puesto que destruyen tu identidad y esclavizan toda cuna.
Joven, ve y corre, difunde el sueño de la vieja tierra,
puesto que la época de letargo toca a su fin.
Joven, ve y corre, devuelve el latido de la esperanza,
puesto que tu pensamiento es libre y para nada indigno.
Joven, ve y corre, derrocha lealtad sobre las sobras de la infamia,
puesto que tus ojos portan el eterno brillo del ayer.
Joven, ve y corre, desprende una sonrisa ante la vida,
puesto que eres hijo de la llama eterna.
Joven, ve y corre, abrázate a tus camaradas de senda,
puesto que junto a ellos crearás los cimientos del mañana.
Arden los corazones:
Cruces celtas arden en la noche,clavadas en lo más profundo de la piel Europa.Reunidos bajo llamas sagradas hermanos de tu tierra,la noche avance entre aullidos de lobos en pie de guerra.Haz de luna en recuerdo de los caídos,estandartes inquietos ondean a los vientos bandidos...Se alzan brazos y rugen himnos de gloria,himnos que aturden la calma de la oscuridad inmaculada.Cada estrella un guerrero de nuestra estirpe dorada,conmemorando a los vástagos de tan valerosa tropa.La cólera de los dioses nos guía en esta senda hoy violada,arboles y ríos aplastados en nombre del progreso...El eco de las ancestrales montañas exclama victoria,el contoneo de las águilas remonta el vuelo rompiendo grilletes,tus infantes afilan armas a la cadencia de tambores desafiantes.Al nacer de un nuevo sol relucen las sonrisas de los héroes,arengas de viejos mitos cubren tus cielos y bañan tus costas.Una sensación de paz invade los corazones de tus protectores,guerreros sin miedo, guardianes de tu raza y de tu tradiciones...Cruces celtas renacen en la noche,clavadas por siempre en el corazón de madre Europa.
Todas las poesías que aparecen en este blog son originales del autor, firmadas bajo el seudónimo de URbAN:
http://susurrosthule.blogspot.com.es/