Florentine Sophie Heubel
Hitler, con sus radiantes ojos azules y maravillosa cara, fue el "dios de Alemania", o mejor dicho, el "señor de toda Europa", verdaderamente del mundo entero; para todo hombre, mujer o niño que quiso vivir su vida en armonía. Esta armonía fue, todavía es y puede solo ser el Nacional-Socialismo. Por esta razón todo el mundo quien comprendió a Hitler era, y es hoy, un Nacional-Socialista. Convertirse en Nacional-Socialista es como "nacer de nuevo"; lo mismo que oír la música de Wagner, que es también un "renacimiento del sentimiento". El Nacional-Socialismo no es como una prenda de vestir que puedes cambiar a voluntad, es la única ropa que puedes llevar. O eres Nacional-Socialista o no lo eres.
El
poder de Hitler no era meramente político, era y todavía es,
completamente mágico. Hitler podía oír la susurrante voz que le surgía
desde aquella fuente misteriosa. Hitler podía comprender esta voz y la
obedecía instintivamente. Hitler fue y es el gran líder de Alemania cuya
voz es la única de millones y millones de alemanes, o mejor dicho de la
Humanidad Aria. Porque la voz de Hitler es el Inconsciente Colectivo de nuestra raza. Todos
nosotros nacemos con una combinación de factores hereditarios
provenientes de todos nuestros antepasados, y la vida aquí en la Tierra
es intentar encontrar la respuesta acerca de cómo vivir, ya sea vivir
honestamente o no, lo cual no es fácil; pero al final, cuando te mueves
hacia "la nueva luz", hacia lo "recién nacido", sólo puedes decir: "He intentado vivir mi vida de un modo honesto y digno".
Es
lo mismo con nuestras Runas. Las Runas tienen un secreto de origen
desconocido. Son signos mágicos y han nacido de la revelación de
nuestros dioses arios. Vamos a ver el Árbol del Mundo: Yggdrasil. Él
descubre los misterios de la vida y de la muerte: "Stir und werde", "Morir y levantarse de nuevo". A través de la voz de Wotan, los Edda nos dicen:
"Atestiguo que del árbol ventoso pendí
colgado durante nueve noches
por un lanzazo de Odín ensangrentado.
Yo mismo como sacrificio para mí, para el Yo,
en el soberbio árbol del cual el hombre no sabe nada.
De nadie un pan de trozo recibí,
tampoco bebida me dieron,
a las oscuridades profundas fui
a traer las runas que con dolor conseguí
y finalmente abatido a la Tierra caí.
Mi bienestar así entonces adquirí y también sabiduría,
con felicidad y gozo crecí de palabra en palabra,
y el poder entero bebí, al hecho en hecho convertí".
Las Runas son nuestra liberación, intenta comprenderlas. Los mandos de la SS quisieron transformarse ellos mismos en Hombres Absolutos, Súperhombres, Hombres del Sol, Hombres Dios. A través de la disciplina del yoga nórdico quisieron convertirse en Hombres Totales ante Dios: Los Übermensch, los Sonnenmensch del Hitlerismo, el Héroe. Este héroe ha reabierto esta fuente espiritual, este Poder que lleva al "Otro Mundo". Y
entonces pensamos en Rudol Hess, ser como Rudolf Hess, ¡que pasó casi
la mitad de un siglo en prisión! Él está con nuestro Führer. Ellos le
asesinaron en prisión, había vivido demasiado tiempo y no le fue
permitido decir la verdad. Su misión fue la buena lucha.
Esta es una guerra cósmica del Hitlerismo: el Anillo del Eterno Retorno "¡Morir y levantarse de nuevo!"
Ésta, nuestra Weltanschauung (Cosmovisión) es sencilla y grande.
¿Puedes oír la música de Wagner y Bach, esta música especial que el
Führer amó y comprendió y nos enseñó a comprenderla también?
Te
doy las gracias, nuestro querido Hitler, a través de mi marido aprendí a
comprenderte. Con amor besaste mi anillo, el Árbol de la Vida, el cual
mi marido me regaló el día de mi boda en el Solsticio de Invierno, 21 de
diciembre de 1940, en nuestro hogar llamado "Casa del Sol" en Hilversum, Holanda. Gracias, tú y mi marido me dieron la fuente de mi vida. Soy una Nacional-Socialista. Mi honor es la lealtad.
Florentine Rost van Tonningen; discurso efectuado a sus 85 años con motivo de la celebración en USA del movimiento "New Order". Aportación especial de la Editorial 'Justicia-Valor-Paz'.






































