Por estas benditas tierras por dónde cabalgaba nuestro Cid Campeador, hubo bronca hace unos días porque unos trabajadores del campo que se dedicaban a la recolección de la naranja se les ocurrió, (pobres almas cándidas), criticar a los empresarios del sector citrícola, porque se negaban a contratar a trabajadores españoles, preferían siempre a extranjeros. El motivo es obvio, les pagan la mitad que a los autóctonos.Las Empresas de trabajo temporal, también contratan sólo a inmigrantes, en detrimento de los autóctonos. Todo esto es reconocido por el sindicato CCOO, quién a pesar de saberlo, no tiene empacho en calificar a los jornaleros como racistas y xenófobos, por quejarse de la injusta situación a los que los tienen sometidos.
Estamos en lo de siempre... inmigrante explotado... español sin trabajo... y los únicos que salen beneficiados son los de siempre: empresarios sin ningún tipo de escrúpulos, que no dudan en pedir más y más mano de obra inmigrante, porque ciertos empleos son "despreciados" por los trabajadores locales, (eso es lo que alegan ellos). Y claro, como en todas partes se cuecen habas, o mejor... aceitunas... los recolectores de aceitunas cordobeses se encuentran en la misma tesitura que los valencianos con las naranjas; ya que los empresarios aceituneros, prefieren contratar a rumanos, a los que emplean en condiciones de semi-esclavitud, antes que a mano de obra español.
Y la denuncia parte del responsable de Migraciones de la CCOO en Córdoba, del moro inmigrante Said Faz Kadir, y no de un mal nacido racistaxenofobonazifacha.

Debajo de estas líneas hay una prueba más de que en España nadie quiere trabajar, no sólo en el campo, sino tampoco limpiando casas; trabajos que se ven obligados a desempeñar los sufridos inmigrantes, claro:
Y tampoco como cajeras o cajeros de supermercado, como se puede ver aquí por el convenio de una cooperativa local que firmó con el gobierno autonómico para discriminar positivamente al trabajador español a la hora de contratar personal para dicha empresa:
Pero hay más... si en los años en los que España contaba con tres millones de parados, el ministro de Trabajo, el Corbacho, el que no tenía terminada ni la EGB, (pá situarnos), ya reconocía que España no precisaba más mano de obra extranjera, ahí estaban sus correligionarios del sur para llevarle la contraria, asegurando que sin la mano de obra inmigrante, era imposible llevarse a cabo las campañas agrícolas de Huelva... y es que se coge antes a un mentiroso que a un cojo:
Conociendo como conozco el tema de la campaña citricola,como bien decis el problema es de las ett`s y de los almacenenes-exportadores, los dos en mutuo acuerdo para reducir gastos y asi acumular mas ganancias a costa del labrador que con gastos de regadios,abonos y limpiezas de los naranjeros,cada vez mas caros (por logica, todo sube) y tambien por el afan recaudatorio.No seria de extrañar que tanto comerciantes y ett´s sean de la misma propiedad.En el caso de los recolectores el problema es que hace cuatro años cuando no habia crisis nadie o casi nadie queria trabajar en el campo y ahora si,pero con la crisis o mas bien por el efecto llamada la oferta de trabajadores inmigrantes no solo a crecido,sino que se ha triplicado a sabiendas de ganar poco,pero como ellos dicen mas vale ser puteados en españa que morirse en su pais.Un saludo desde Valencia.
ResponderEliminarPero aquí la primera culpa es de la patronal, de los agricultores que contratan, ¿que poco patriotismo no?, por ahorrar costes prefieren a extranjeros que a españoles.
ResponderEliminarSi los sindicatos y la ley no mirara para otro lado habría trabajo para españoles ahí.